Caen los créditos hipotecarios y el sueño de la vivienda propia está cada vez más lejos
La financiación para acceder a una casa propia se ubica en mínimos históricos. La escalada inflacionaria y el bajo poder adquisitivo de los trabajadores dificulta el ahorro, mientras el precio del dólar incrementa las tasas de interés de los bancos. Economistas hablaron con cronica.com.ar y explicaron los motivos de la caída.
El sueño de acceder a una vivienda propia está cada vez más lejos para los argentinos. En medio de las turbulencias financieras y el bajo poder adquisitivo de los asalariados, el crédito hipotecario se ubica en mínimos históricos: en junio pasado representó apenas 4,4% del crédito total al sector privado. “No hay financiación a largo plazo porque no hay posibilidad de ahorro”, explicaron economistas a cronica.com.ar.
En junio de 2023 el stock de crédito hipotecario de la economía argentina llegó a $464.276 millones, según un informe realizado por la Fundación Libertad y Progreso a partir de los últimos datos publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Esta cifra representa un desplome del 20,5% respecto a diciembre de 2022 (descontando el efecto de la inflación), y del 65,8% contra diciembre de 2019.
“La particularidad de los créditos hipotecarios es que son a largo plazo. En este contexto de alta inflación es imposible saber cual sería una tasa de interés atractiva, porque justamente no sabes si el año que viene va a seguir siéndolo, vas a estar muy arriba o muy abajo”, explicó a Crónica el economista Federico Zirulnik.
“Por eso, los pocos créditos hipotecarios que existen en la actualidad tienen algún tipo de indexación”, señaló el experto.
El informe indica que el crédito hipotecario al sector privado en el país pasó de $17.094 millones de dólares en marzo de 2001 a $1.557 millones de dólares en junio de 2023 al tipo de cambio oficial, y a $947 millones de dólares al tipo de cambio paralelo. “Eso quiere decir que hubo una caída de 89,1% y de 94,5%, respectivamente”, detallaron desde la Fundación. “Si se compara con el máximo de toda la serie (marzo de 2002), la baja es del 92,6%”, advirtieron.
Cabe recordar que cuando llegó a su pico, el crédito hipotecario representaba 33,1% del crédito total al sector privado, una participación que cayó de manera casi ininterrumpida hasta alcanzar apenas 4,4% en junio de este año.
Trabajadores sin capacidad de ahorroLa escalada inflacionaria provocó una caída en picada en la demanda de financiación de las familias. La baja del salario respecto de la inflación alejó casi por completo el sueño de la vivienda propia para los trabajadores.
El Índice de salarios registró en abril último un incremento del 5,7 % y se ubicó por debajo de la inflación, que en ese mismo mes llegó a 8,4 %, según informó el Indec. En los primeros cuatro meses del año los salarios subieron 29,1 % contra una inflación del 32 %, y en 12 meses, 103,8 contra una suba general de precios de 108,8 %.
“Con inflación es difícil definir la tasa de interés de los créditos. Por eso hace falta alguna forma de actualizar el monto”, afirma Diana Mondino, la economista que encabeza la lista de diputados de Javier Milei en la Ciudad de Buenos Aires.
“No hay financiación a largo plazo porque casi no hay ahorro y el poco qué hay está concentrado en plazos muy cortos, como por ejemplo los plazos fijos en su mayoría a 30 días”, detalla la precandidata a las PASO.
Por su parte, Zirulnik asegura: “La realidad es que la gran mayoría de los trabajadores no tienen acceso a canales de ahorro más sofisticados como letras, bonos y/o obligaciones negociables”.
En este sentido, el economista sugiere “dentro de los instrumentos más conocidos”, optar por comprar los U$S 200 solidarios, en el caso de los que están habilitados y “el resto Plazo Fijo, que en estos meses viene al menos empatando con la inflación”.
Un futuro poco alentadorMientras se discute la situación de aquellos solicitantes de los préstamos UVA en el Congreso, el crédito hipotecario se ubica en "mínimos históricos", detallaron en el relevamiento.
La inestabilidad de precios genera una mayor incertidumbre y riesgo para las entidades bancarias que ante un futuro poco alentador en materia crediticia, aumentan las tasas de interés, y alejan cada vez más a los argentinos de la financiación para el acceso a una vivienda.
“Lo que se necesita para mejorar las condiciones para acceder a un crédito hipotecario es mayor estabilidad macroeconómica. Si no hay algún tipo de subsidio a esos créditos por parte del Estado, los bancos privados difícilmente otorguen créditos a una tasa de interés atractiva”, sentencia Zirulnik, y a su vez aclara: “Creo que la imposibilidad de pensar en un programa de créditos hipotecarios pasa más por las limitaciones en términos de las metas fiscales por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que por el nivel del tipo de cambio. En otro contexto, se podría profundizar programas como el PRO.CRE.AR”.

