Chau "gustitos": la caída en el consumo arrastra a las compras "impulsivas"
La caída del consumo masivo en supermercados y autoservicios alcanzó el 22,3% interanual durante septiembre, y en lo que va de 2024 acumuló un negativo de 11,9%. Cada vez hay menos lugar en el changuito para alfajores, bombones, chupetines, snacks y postres.
El dato se conoció esta semana y resultó contundente: la caída del consumo masivo en supermercados y autoservicios alcanzó el 22,3% durante septiembre, en comparación con el mismo mes del año pasado. Y en lo que va de 2024 acumuló un negativo de 11,9%. Otra señal del contexto recesivo que atraviesa el país.
La lectura del informe publicado por la consultora Scentia reflejó que el derrumbe fue liderado por la categoría "Impulsivos", al ubicarse en el 32,3% por debajo del año pasado a nivel nacional. Cada vez parece haber menos margen para la compra de alfajores, bombones, chupetines, snacks y postres, entre otros productos de ese tipo. Los famosos "gustos" de los consumidores, fuera de su lista de compras.
Ahora bien, ¿cómo se explica ese comportamiento? "Hay una necesidad de la gente de hacer rendir el dinero de forma más eficiente. Está más atenta a las promociones, los descuentos bancarios y la posibilidad de adquirir segundas marcas o productos en oferta. Además, muchas personas decidieron eliminar por completo ciertos artículos de sus listas de compras, incluyendo aquellos que pertenecen a la categoría de Impulsivos o gustitos", explicaron fuentes del sector supermercadista, al ser consultadas por Crónica.
"Estos productos, que antes se compraban casi sin pensarlo como placer o una forma de gratificación personal, hoy son percibidos como un gasto innecesario por varias familias", advirtieron en su análisis sobre una de las cifras más impactantes del relevamiento publicado el miércoles pasado. Y agregaron de cara a los próximos meses. "Las perspectivas para el consumo en Argentina continúan siendo inciertas. Aunque algunos sectores, como el de los perecederos, muestran mayor resistencia, otros, como el de los productos impulsivos, siguen registrando caídas significativas".
Consumo en bajaEl retroceso en el consumo de productos impulsivos se profundizó durante el último mes, ya que en agosto había sido del 27% interanual y en julio, en torno al 25%. Otros rubros afectados en las cadenas de supermercados y autoservicios independientes fueron “bebidas sin alcohol”, que se contrajo 26,7% en comparación con septiembre del año pasado; “bebidas con alcohol”, -25,1%; “higiene y cosmética”, -24,1%; “desayuno y merienda”, -21%; “alimentación”, -19,6%; “perecederos” -16,8% y “limpieza de ropa y hogar”, -16%.
"Sabíamos que los últimos meses del año iban a ser muy desafiantes al compararse con las bases altas de 2023, dado que fue un periodo influenciado por las elecciones presidenciales y las acciones impulsadas por el gobierno anterior. Las presunciones se cumplieron y nos encontramos con un septiembre que, seguramente, sea el mes con la retracción más fuerte en años", dijo Osvaldo del Río, director de Scentia, tras adelantar que el derrumbe se notará aún más en la parte final de 2024.
Por su parte, Pablo Quirno, secretario de Finanzas y uno de los hombres de confianza del ministro Luis Caputo, también apuntó a la gestión del Frente de Todos por el derrumbe brusco del consumo en la comparación interanual. "Plan platita, ¿remember? Lo estamos pagando aún...", consideró el funcionario en sus redes sociales.
En diálogo con Crónica, Martín Epstein, politólogo y analista económico, marcó distancia con esa mirada. "Es un ni, porque efectivamente hubo un aumento del consumo en agosto y septiembre del año pasado en el contexto de la devaluación implementada por Sergio Massa e impulsada por el FMI, que tuvo una compensación de ingresos que provocó un sostenimiento del consumo. Eso no quiere decir que haya habido un salto fuerte del consumo, sino que se sostuvo el nivel en que se estaba gracias a la política de compensación de ingresos", opinó.
"Dicho de otra manera: si no hubiese habido lo que llaman plan platita, la caída del consumo del año pasado hubiera sido muy significativa por efecto directo de la devaluación del 22%. Esa es la primera cuestión", señaló Epstein, que también forma parte del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Y enseguida, agregó: "Pero cuando uno mira la película entera del gobierno de Javier Milei, aparece una respuesta que echa por tierra la idea de que el plan platita fue el que generó que ahora, en la comparación interanual, haya caída del consumo. Básicamente, porque desde diciembre para acá todos los meses la interanual en términos de consumo dio negativa".
Epstein detalló otras razones para explicar la caída del consumo masivo. "Tiene que ver más que nada con la recesión y, por eso, me llama la atención cuando escucho a referentes del gobierno decir que el consumo se cae por el plan platita. No, se cae porque estamos en un programa recesivo impulsado por el gobierno, que hace que primero los salarios y las jubilaciones pierdan contra la inflación; se licúan. Ellos mismos dicen que el programa económico es licuación y motosierra", dijo el analista. Y completó: "Este escenario se debe también a la idea de acomodar precios relativos. El salto de las tarifas de servicios públicos hace que las familias argentinas tengan que destinar más porcentaje de su ingreso a cubrir gastos básicos: alquiler, servicios, transporte. Entonces, el margen para poder sostener el nivel de consumo se achica".

