Cómo limpiar acero inoxidable y dejarlo impecable: trucos caseros y efectivos
Descubierto a principios del siglo XX, el acero inoxidable tiene una aleación de hierro y carbono con un mínimo de entre el 10 y 12% de cromo, material que le da un aspecto brillante y lo hace sumamente resistente a la oxidación.
Uno de los ambientes que más deben limpiarse en una vivienda es la cocina, donde están no solamente los alimentos sino también los utensilios y otros artefactos de acero inoxidable, que suelen mancharse con aceite, restos de comida o grasa, pero existen diversos trucos caseros y efectivos para limpiarlos.
El acero inoxidable es un material duradero descubierto a principios del siglo XX que posee una aleación de hierro y carbono con un mínimo de entre el 10 y el 12% de cromo, este último es el que le otorga un aspecto brillante y le proporciona su principal cualidad: la resistencia a la oxidación, pero también puede contener otros metales como pueden ser el níquel, tungsteno o molibdeno.
"Todas las noticias de Crónica, en vivo"Es uno de los materiales más versátiles que existen con infinidad de aplicaciones en distintas industrias como podrían ser la automoción, producción y almacenamiento de alimentos, transporte, construcción, fabricación de electrodomésticos e incluso la industria textil.
Se trata de un material que puede tejerse, ya que se puede fabricar un hilo de acero inoxidable con el que fabricar ropa y complementos. Se utiliza en prendas como los guantes táctiles, capaces de conducir la electricidad de tal manera que permiten el uso del móvil con los guantes puestos.
Además, se trata de un material que se expande y se contrae, y a pesar de ser altamente resistente a los cambios de temperatura, tiene la capacidad de expandirse y contraerse si se expone a fuertes cambios. Es por esta razón que la industria de la construcción debe tener en cuenta su expansión térmica a la hora de apostar por su uso en grandes estructuras.
¿Con qué limpiar el acero inoxidable?Para mantener cualquier elemento de acero inoxidable en perfecto estado, es que existen varios trucos caseros para limpiarlo y mantenerlo brillante y con buen aspecto.
- Agua con jabón: un paño de microfibra o esponja humedecidos en agua tibia y jabón son un buen recurso para limpiar los muebles de la cocina o los pequeños electrodomésticos de baño. También existe la posibilidad de utilizar detergente en caso de querer desengrasar superficies de acero inoxidable como placas de cocina o campanas.
- Vinagre blanco: se trata de una buena solución para limpiar superficies de baño tipo grifos o ducha y recuperar su brillo. Para ello, bastará con utilizar un paño empapado en una mezcla de agua y vinagre blanco a partes iguales. Es importante que sea vinagre blanco y nunca utilizar vinagre puro, ya que este es demasiado agresivo y podría dañar el acero inoxidable.
- Aceite de oliva y limón: se trata de una mezcla natural que proporciona una limpieza suave. Las propiedades astringentes del limón eliminarán las manchas, mientras que el aceite de oliva devolverá el brillo a las superficies que estén un poco apagadas. Para ello, bastará con mezclar el zumo de un limón con aceite de oliva y utilizar una esponja o un paño húmedo para aplicar la mezcla.
- Piedra blanca: se trata de una solución natural y ecológica eficaz para la limpieza y abrillantado de toda superficie de acero inoxidable. Para proceder a su uso es necesario añadir un poco de agua en una esponja y añadir un poco del producto para frotar. En caso de querer acentuar el abrillantado se puede utilizar agua con gas. Es necesario aclarar con agua caliente y limpiar con un paño seco.
- Agua y harina: es un recurso casero y fácil de aplicar. Basta con espolvorear el objeto o superficie de acero inoxidable a limpiar con la harina para seguidamente limpiarlo con un paño húmedo y terminar aclarando. También existe la posibilidad de colocar la harina directamente sobre la esponja previamente humedecida con agua, frotar, aclarar y secar. La harina puede sustituirse por polvos de talco para obtener el mismo resultado.
- Bicarbonato de sodio: es un producto cuyas cualidades para la limpieza son conocidas. En efecto, también resulta útil para limpiar el acero inoxidable. Para ello, bastará con diluir un poco de bicarbonato de sodio en agua caliente y limpiar las superficies de acero inoxidable con la mezcla empapada en una esponja. Para aclarar el producto se puede usar otra esponja empapada únicamente en agua caliente o bien un paño de microfibra.
- Alcohol: es un potente desinfectante que puede ser utilizado para limpiar y desinfectar tanto objetos como superficies e incluso heridas. Sin embargo, presenta un inconveniente: su fuerte olor persiste tras el lavado y puede resultar desagradable tanto durante como después de su uso. Su uso es sencillo, basta con empapar un paño suave con agua y unas gotas de alcohol y usarlo para frotar las superficies de acero inoxidable.
- Papel de diario: para devolverle el brillo al acero inoxidable es suficiente con utilizar una simple hoja de periódico y frotar la superficie a pulir con pequeños movimientos circulares.

