Conductor borracho chocó contra dos autos a toda velocidad y terminó estampado contra un edificio
El raid de accidente tuvo lugar en la madrugada de este sábado y punto final sobre la Avenida del Libertador al 2700 del barrio de Palermo, lugar donde tras chocar contra dos rodados terminó incrustado en un edificio.
Una madrugada de sábado descontrolada protagonizó un joven, quien tenía un alto porcentaje de alcohol en sangre, y en veloz raid de varias cuadras chocó a dos automóviles, subió a la vereda y terminó incrustado en el portal de ingreso a un edificio del barrio de Palermo.
Fuentes policiales indicaron que el siniestro ocurrió en horas de la mañana del sábado y terminó sobre Avenida del Libertador al 2700, en donde un Chevrolet Onix blanco que era conducido por un joven de unos 20 años chocó primero a la altura del cruce con avenida Dorrego contra otro automóvil de la misma marca y modelo, y no detuvo su marcha.
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El bólido blanco siguió avanzando por entre los pocos autos que circulaban a esa hora de la mañana, pero al llegar a la esquina de Ugarteche no pudo evitar volver a chocar, en este caso a un Fiat Cronos. Este segundo choque provocó que el auto terminara subiendo a la ancha vereda parquizada del costado derecho de la avenida y, tras golpear repetidamente contra varios frentes de edificios, acabó incrustándose contra la entrada de uno de ellos con la trompa destrozada.
"No pude verlo, pero lo escuché. Estaba adentro haciendo las tareas del edificio cuando escuché un derrape y después una explosión. Me arrimé a la puerta para ver y lo tenía al auto metido casi adentro del hall de entrada. Tuve que salir por la puerta del garaje, y ahí vi al conductor del auto que se iba. Lo tuvo que parar una persona hasta que llegó la policía", relató el encargado del edificio donde terminó el auto.
"Había gente que estaba nerviosa y lo quería agredir, así que la policía trató de protegerlo. Lo que si, el chico estaba casi sin sentido, creo que no entendía lo que había hecho. Se acercó a mí para pedirme disculpas por todo lo que había pasado y se le sentía el olor a alcohol", agregó.
La sospecha del encargado quedó ratificada por el personal del SAME, que verificó que el joven conductor (se desconocen sus datos filiatorios) estaba en estado de ebriedad con 2,01 gramos de alcohol por litro de sangre, además se sospecha que el automóvil contaba con varias multas sin pagar.

