Con diciembre ya detrás aún quedan meses enteros para vacacionar por el país, y decenas de diferentes destinos para deleitar la vista y el paladar. Mientras hay destinos argentinos tan populares como hermosos, los viajeros más aventureros podrán sorprenderse con los lugares menos tradicionales que ofrece Argentina.

Precisamente, el viajero y youtuber Guido Rodríguez publicó un hilo de Twitter con los lugares de Argentina menos conocidos para el turismo que merecen la pena conocer. Ideales para los aventureros que buscan conectarse con la naturaleza y sentir ese golpe de adrenalina, estas son las 12 joyitas escondidas para hacer turismo aventura en el país:

 

 

 

Empedrado, Corrientes

Empedrado ofrece paisajes arenosos, con costa y barrancos ideales para la fotografía.

Este paraíso correntino ubicado en el límite del Río Paraná es el destino ideal para los amantes de la fotografía. Su costa cubierta de barrancos construye curiosas formas en su paisaje, interrumpido por cuevas y extrañas estribaciones producidas por la erosión, similares a las estalagmitas de una caverna o a un paisaje lunar. De hecho, Algunos pobladores le dicen a este lugar "Pequeño cañón del Colorado" por su parecido con ese famoso atractivo turístico de Estados Unidos.

Parque Nacional Río Pilcomayo, Formosa

Fauna y flora se unen en el parque nacional de Formosa.

El Parque Nacional Río Pilcomayo conserva una muestra representativa del Distrito Oriental del Gran Chaco, caracterizado por una gran llanura cubierta de esteros y lagunas, sabanas con palmar, isletas de monte y selva de ribera. Este paseo natural de Formosa cuenta con todas las comodidades para una tarde de turismo en su espacio de camping, pero también ofrece su dosis de adrenalina. Además de los pintorescos senderos que lo recorren, la empresa Newet ofrece un servicio de aventuras en kayaks, piraguas y rabaskas para los viajeros más intrépidos.

El Soberbio, Misiones

Segundo solo a las Cataratas del Iguazú, El Soberbio ofrece un cautivante paisaje.

Ubicado a orillas del río Uruguay y sobre el límite con Brasil, este destino salvaje ofrece naturaleza, recorridos paisajísticos, safaris fotográficos y los Saltos del Moconá. Estas cascadas se originan sobre el río Uruguay, y dentro del Parque Provincial que las hospeda se ofrecen servicios de rafting con gomón, paseos en lancha a motor, salidas con canoas de madera por el río Uruguay, Kayak, y otras tantas disciplinas de aventura.

Caviahue, Neuquén

El centro turístico cuenta con rutas de ski y snowboard.

Caviahue, o "lugar de encuentro" en lengua mapuche, es un complejo turístico ubicado a tan sólo 18 kilómetros de las termas de Copahue, a orillas del lago que lleva su mismo nombre. Coronado por un amplio centro de ski, el paraíso patagónico recibe visitantes tanto en verano como en invierno. Durante el período estival se pueden recorrer todos los alrededores, observando el magnífico bosque de pehuenes que posee la región.

Barreal de Arauco, La Rioja

La planicie es el escenario ideal para los amantes de los deportes aéreos.

A tan sólo 30 kilómetros de Aimogasta se encuentra el Barreal de Arauco, un paisaje solitario donde se instaló una de las pistas más hermosas del carrovelismo internacional. La pista consta de una amplia planicie de 7 kilómetros de largo por 4 kilómetros de ancho, y cuenta con refugios, parrillas, sanitarios y hasta un pequeño bar para disfrute de los viajeros. Los locales aseguran que hay viento unos 360 días al año, y que los mejores soplan todas las tardes de marzo en adelante.

Parque Nacional Mburucuyá, Corrientes

Parque Nacional Mburucuyá. (Twitter: @gui10road)

A cambio de una pequeña travesía en auto, Corrientes ofrece como recompensa la entrada gratuita a un mosaico ambiental, ya que aun estando dentro de los esteros del Iberá el Mburucuyá "se contamina" de las regiones chaqueña, paranaense y del espinal. A pesar del calor, entre febrero y julio es la época ideal para acercarse a contemplar los montes de palmeras yatay, los bosques de lapacho y los quebrachos colorados. Se cansará de ver zorros de monte, corzuelas, yacarés y aguará popé.

Playa de Yuco, Neuquén

Las aguas de color turquesa de este destino patagónico recuerdan al paraíso caribeño.

En este destino escondido encontramos un pedazo del Caribe en pleno Neuquén. Ubicada en el margen norte del Lago Lácar, la Playa de Yuco es llamada la playa de aguas caribeñas ya que la temperatura del agua es más alta que en otros balnearios cercanos. En la zona se puede realizar trekking por los boscosos senderos hasta llegar a la pequeña playa que está rodeada de naturaleza. Hay piletones naturales, cordones costeros prístinos y sectores agrestes para disfrutar de la paz y la naturaleza.

Fiambalá, Catamarca

Fiambalá, el pueblo escondido en las sierras de Catamarca

Algo difícil de alcanzar pero 100% merecedora del esfuerzo, Fiambalá ofrece una propuesta cultural completa. En el Museo del Hombre se pueden admirar las momias incas encontradas en los nevados cercanos; las expediciones a los seismiles, el conjunto de montañas que rodean Fiambalá, ofrecen paisajes encantadores; y no se debe olvidar las aguas termales, dunas de arena como en el desierto y unos riquísimos vinos tintos.

Calingasta, San Juan

El desierto blanco de San Juan es un destino favorito de los carrevelistas.

Otro destino ideal para los carrevelistas, a 170 km de la capital de San Juan se encuentra el Valle de Calingasta. Impulsado por el viento en la Pampa del Leoncito, los deportistas vuelan sobre este desierto blanco de 12 kilómetros de largo y 5 kilómetros de ancho. Otro espacio que se encuentra aquí es el Parque Nacional el Leoncito, que conserva la flora y la fauna local. Los turistas podrán espiar guanacos, el suri cordillerano y, con suerte, algún puma que baje de la Cordillera de los Andes.

Dique Cabra Corral, Salta

Los turistas más aventureros podrán saltar del puente ubicado sobre el enorme dique.

Este espejo de agua de 130 km² aproximadamente se construyó en base a una garganta natural formada por la confluencia de diferentes ríos. Es el segundo Embalse en importancia dentro de nuestro país y constituye la mayor reserva hídrica del Noroeste Argentino. Además de ofrecer agua, el dique ofrece un golpe de adrenalina a los viajeros que se atrevan a tomar el descenso de 12 km de largo sobre sus aguas, con la práctica de bungee jumping.

Camino de Iruya a San Isidro, Salta

El camino de Iruya a San Isidro ofrece paisajes hermosos a los fanáticos del trekking.

Para quienes disfruten del turismo aventura adentrarse en este encantador pueblito se convierte en una experiencia fascinante. Luego de 8 kilómetros a través de los cerros y montañas salteñas, encontramos este destino escondido. Amado por los mochileros por sus precios económicos, se recomienda visitarlo cuando no haya precipitaciones ya que impide el cruce del río; en mayo y diciembre el río arrastra todo lo que encuentra a su paso por lo que no se puede transitar.

Salto del Tigre, Córdoba

En invierno, si las temperaturas lo permiten, la cascada cordobesa se congela.

Último en la lista, y tal vez el más impactante a los ojos, es el Salto del Tigre. Ubicado en el Valle de Calamuchita, esta cascada de 22 metros de altura desciende sobre una hoya de 30 metros de radio y entre 8 y 10 metros de profundidad. Al destino solo se puede llegar tras una travesía guiada, y se recomienda visitarlo en invierno, cuando las temperaturas bajan, para ver cómo las aguas se congelan en medio de su salto.

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