El arzobispo Jorge García Cuerva encabezó una misa para rezar por la salud del Papa Francisco
Se realizó en el barrio porteño de Constitución, donde cientos de fieles se congregaron para pedir por la pronta recuperación del sumo pontífice.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, llevó adelante este lunes una misa con un pedido especial por la recuperación del Papa Francisco, quien atraviesa un delicado estado de salud a raíz de una neumonía bilateral.
Minutos después del último parte de la Oficina de Prensa del Vaticano que informó sobre una "leve mejoría" en la salud del sumo pontífice, se realizó una misa en una plaza del barrio porteño de Constitución donde cientos de fieles se congregaron para pedir por la pronta recuperación del Santo Padre.
"Papa Francisco, unidos en la esperanza", "Papa Francisco, rezo por vos", fueron algunos de los carteles que los fieles llevaron para acompañar al sumo pontífice.
"En un mundo asfixiado por las guerras, Francisco fue una bocanada de oxígeno. Siempre fue un hombre que nos convocó a la fraternidad universal", dijo García Cuerva sobre el Papa, quien se encuentra internado en Policlínico Gemelli de Roma desde el 14 de febrero por una bronquitis que derivó en una neumonía bilateral.
"Celebramos hoy esta misa por la salud del Papa en esta plaza en la que más de una vez Francisco cuando era el cardenal Bergoglio decía que muchos se hacen los sordos y no quieren escuchar el clamor, el grito de las víctimas de la injusticia y de la exclusión. Una plaza donde muchos parecen mudos porque eligen no hablar de lo que pasa", dijo el arzobispo porteño.
Y agregó: "En esta plaza el cardenal Bergoglio levantaba su voz profética denunciando tanta injusticia, clamando junto con los más pobres por justicia y por mejores condiciones de vida".
"Él, como padre de todos, preocupado por todos, siempre quiso que la iglesia fuese una casa grande con lugar para todos", recordó.
Además hizo referencia a la "grieta" política y cuestionó las "descalificaciones, mentiras, calumnias de las que el Santo Padre ha sido víctima a lo largo de todos estos años". "Francisco nos enseñó que hay que aprender a dialogar, que hay que aprender a forjar entre todos la cultura del encuentro frente a la cultura del descarte, que no podemos dividirnos como sociedad entre amigos y enemigos", ratificó García Cuerva.
Y destacó: "Qué lindo que hoy, que nos juntamos a rezar por él, podamos empezar a vivir aquello que tanto nos enseñó, que somos hermanos y que entre todos tenemos que construir una patria de hermanos".
"Lo hemos metido siempre en el barro de nuestras discusiones estériles. Lo hemos metido en nuestras grietas, preguntándonos si le sonreía o no al presidente de turno en la foto. Le hemos querido enseñar, casi de manera atrevida, lo que significaba ser Papa, como si nosotros tuviéramos el manual para eso", agregó el arzobispo en la misa.
Por último, recalcó que Francisco "nos quiere" y "nos tiene en su corazón". “Es el Papa de todos, pero que sabemos que en su corazón hay mucho de argentino y mucho de porteño", concluyó, ante los aplausos de los cientos de fieles presentes en la misa.

