Escapada a las brasas: el pueblo bonaerense que festeja la Fiesta Provincial del Costillar y se destaca por su tranquilidad
A pocas horas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, existe un destino ideal para quienes buscan buena comida, aire libre y una pausa del ruido urbano.
En la provincia de Buenos Aires abundan los destinos que combinan naturaleza, historia y gastronomía. A solo unas horas de la ciudad de Buenos Aires, hay un pequeño pueblo que se convirtió en parada obligada para los amantes de los asados y la vida tranquila de campo.
Se trata de un rincón bonaerense que sorprende tanto por sus costillares a la parrilla como por su entorno natural, ideal para quienes desean una escapada corta y sabrosa.
Este destino es Vivoratá, una localidad “escondida” dentro del partido de Mar Chiquita y ubicada entre dos arroyos que le otorgan un paisaje único. El pueblo se destaca por su calma, su oferta de actividades rurales y su diversa gastronomía tradicional.
Pero además de los asados que atraen a visitantes de toda la región, sorprende con una pintoresca capilla abandonada, rodeada de relatos sobre actividad paranormal que la convierten en una de las curiosidades más llamativas del lugar.
La historia de este pueblo comenzó el 12 de septiembre de 1886, cuando llegó el primer tren del ramal Maipú-Mar del Plata del Ferrocarril General Roca. A partir de ese momento, la zona empezó a crecer y a desarrollarse en torno a la agricultura y la ganadería, actividades que todavía marcan su identidad.
Hoy, Vivoratá es sinónimo de tranquilidad. Entre sus atractivos, los visitantes pueden disfrutar de caminatas por calles silenciosas, espacios verdes y jornadas de campo en la ribera de sus arroyos. También se pueden recorrer antiguas pulperías y conectar con las costumbres rurales que sobreviven en la zona.
El pueblo es además sede de la Fiesta Provincial del Costillar, un evento gastronómico y cultural que se realiza cada enero durante tres días. Allí, la carne asada es la gran protagonista, acompañada de música, bailes y tradiciones que reúnen a lugareños y turistas en un ambiente festivo.
Vivoratá se encuentra a unos 378 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, lo que equivale a un viaje de aproximadamente 4 horas en auto. Además, está a pocos kilómetros de Mar del Plata y de otros centros turísticos de la Costa Atlántica, lo que lo convierte en una opción ideal para combinar playa y campo en una misma escapada.
El acceso es muy sencillo: desde la Capital Federal, se debe tomar la Autopista Ricardo Balbín y luego continuar por la Ruta Provincial 2 hasta el kilómetro 366,5, donde se encuentra la entrada al paraje.

