Escapada: el mítico paraje que esconde un bello parque natural y donde la gastronomía se lleva todos los halagos
A menos de tres horas de la Ciudad de Buenos Aires, podés disfrutar de una excelente aventura rural. Conocé todos los detalles del sitio, en la nota.
El Gualicho es una pequeña localidad que está perdida en el centro de la provincia y dentro del partido de Las Flores. El principal atractivo de este lugar radica en la tranquilidad y silencio que habita en los campos de la zona las 24 horas del día. Asimismo, posee un pintoresco parque municipal donde se puede acampar a la orilla del arroyo y rodeado de linda vegetación bonaerense. Por último, pero no menos importante, tiene dos centenarias cantinas que se mantienen detenida en el tiempo y sirven éxitos platos tradicionales.
Si estás buscando un lugar para ir con la familia o amigos, esta es la escapada perfecta para el próximo fin de semana largo. Llegar hasta este peculiar sitio lleva poco más de dos horas de viaje en vehículo, ya que se ubica a solo 213 kilómetros de Capital Federal y a 22 minutos de la cabecera del municipio. Simplemente, salir por la Riccher y continuar por la Autopista Ezeiza- Cañuelas. Luego, tomar la Ruta Nacional 3 hasta la ciudad de Las Flores y empalmar con la Ruta Provincial 30 que conduce hasta el circuito turístico.
Este peculiar paraje tiene un origen diferente a los demás lugares de Argentina, ya que no nació por el ferrocarril ni tampoco por la influencia de prestigiosas familias, sino que este sitio tomó forma gracias a la construcción del mítico almacén de campo que se llama "El Destino". Puente y Sibale eran un matrimonio de clase media que en 1921 decidió invertir parte de sus ahorros en un pequeño local comercial que se ubicaba a escasos metros del Río Gualicho.
Con el pasar de los años, el establecimiento se fue fortaleciendo e incorporó otros rubros como bar y restaurantes debido a que se hizo popular entre los viajeros que iban de paso hacia otros destinos del sur de la provincia. Fue de esta manera que se fundó "El gualicho" como poblado y tomó el nombre en referencia a la desembocadura del agua que baña los alrededores. A pesar de que los propietarios fallecieron, el lugar fue comprado y se prolongó su vida hasta el día de hoy. Asimismo, gracias a la influencia del mismo en la zona, se instaló otro local gastronómico y se incentivó el turismo local en la vera de las tranquilas aguas.
Continuando con la estética rural, el almacén "El Destino" sirve riquísimos platos tradicionales como pastas caseras, guisos y carnes a la parrilla. Además, se pueden degustar espectaculares fiambres caseros como quesos de campo, salamines y mucho más. Es importante destacar que visitar este local es un viaje al pasado, ya que mantiene los antiguos objetos que le dieron vida y hoy lo convierten en un punto sumamente llamativo para los fanáticos de lo vintage.
Por otro lado, hace unas décadas, se instaló el almacén de campo y parador "El Gualicho". En este caso en particular no solo se destacan los asados y empanadas, sino que hay una gran variedad de tragos y bebidas, pero sobre todo se destaca la cerveza tirada. Aprovechando la popularidad de ambos locales comerciales, una vez al año se realiza "La Peña de los parajes", en donde la localidad se pone de fiesta y celebra a lo grande las tradiciones campestres, la amistad y la música tradicional.
Un parque que vale la pena visitarNo hay dudas que El Gualicho es una buena opción para ir en familia o con amigos a disfrutar de la naturaleza y el aire libre debido a que es un punto sumamente tranquilo y silencioso. Otro de sus grandes atractivos es su inmenso parque que cuenta con un bosque de árboles, que dan una hermosa sombra, y una zona donde el río Gualicho se lleva todas las miradas.
Dentro del lugar, se encuentra el camping municipal que si bien no tiene hotelería, posee espacios ideales para acampar y ofrece la oportunidad de hacer un fogón rodeado de naturaleza bonaerense. Es importante destacar que en esta zona muchos fanáticos se acercan a pescar, descansar y comer asados. Los fines de semana, este circuito turístico se llena de aventureros que quieren vivir una experiencia rural, ya sea a pie o bicicleta.

