PARECE DE OTRO MUNDO

Escapada: el oasis "poco conocido" que esconde aguas mesotermales para combatir el frío

Este complejo natural tiene piscinas inmersas en medio de un frondoso bosque y ofrece una oportunidad única para relajarse de la agitada rutina de la ciudad. 

Más allá de los paisajes soñados que hay a lo largo y ancho de nuestro país, otro de los grandes atractivos nacionales son los parques termas. De hecho, los geólogos han comprobado que el suelo argentino cuenta con una enorme riqueza en cuanto a los nutrientes que componen el agua que los compone y posee aproximadamente unas 10.000 áreas dedicadas a este tipo de turismo curativo

Si bien esta actividad, famosa por entremezclar tanto la relajación ante la rutina como la conexión con un medioambiente autóctono, se desarrolla principalmente en la Región de la Mesopotamia, la realidad es que se ha expandido considerablemente en todo el territorio sin importar el tipo de relieve o características culturales. 

Dentro de las opciones que existen, uno de los "secretos mejores guardados" de Argentina se encuentra "resguardado" del ruido de la ciudad en medio de amplios valles donde los árboles crecen sin ningún tipo de restricción. Además, este rincón natural, dadas las características de su cauce cristalino, se presenta como una opción perfecta para las vacaciones de invierno porque cuenta con una agradable temperatura para hacerle frente al frío

Escapada: el oasis "poco conocido" que esconde aguas mesotermales para combatir el frío
Un parque termal en medio de la nada que te va a dejar sin palabras. 
Un oasis que pocos conocen 

Muy cerca de las Salinas Grandes cordobesas y rodeadas de un paisaje árido que asemeja a un desierto típico de la zona de cuyo, se encuentran "escondidas" las Termas de Quicho, las cuales ofrecen a los visitantes sus aguas mansas con una temperatura que llega hasta los 40 grados, pero sin irse lejos de las principales ciudades de la región. 

En sí, este sitio terapéutico está ubicado a 20 kilómetros de la localidad de Serrezuela y dentro del departamento de Cruz del Eje. Por otro lado, la capital provincial se sitúa a poco más de 290 kilómetros (unas tres horas de viaje en vehículo) y en la cercanía de otras villas turísticas como es el caso Deán Funes; Mina Clavero; Villa Cura Brochero, entre otras. 

Para llegar partiendo desde la ciudad de Córdoba, hay que recorrer unos 200 kilómetros hacia el norte sobre la ruta Nacional 38 hasta la localidad de Serrezuela y, desde allí, tomar la calle Amado Nervo y conducir unos 25 kilómetros por un camino de tierra hasta el camping donde se encuentra el surgente hidrotermal, a solo dos kilómetros del Camino de la Costa, que enmarca las Salinas Grandes.

 
Un lugar natural con paisajes de película
El descubrimiento de estas aguas con propiedades curativas fue algo reciente y casual. Fue durante la década del 80 que se realizó un pozo para darle agua potable a una escuela rural de la zona y los obreros se dieron cuenta de que aquel cause que brotaba tenía color cristalino e incluso contaba con nutrientes mesotermales.
 
Desde el 2021, tras décadas de investigación, se decidió a explotar turísticamente las termas. La localidad más cercana y donde los visitantes se pueden alojar es Serrezuela, que pasó de tener 60 a 300 plazas, generando trabajo para los vecinos de la región y transformando a la actividad como una herramienta de desarrollo local. 
 
Actualmente, Termas de Quicho  es un lugar mágico, donde la predomina la naturaleza agreste de las Salinas  Grandes e invita a disfrutar de un circuito de actividades que salen de lo común, ya que  ofrecen al visitante una aventura en un marco imponente que no tiene ningún tipo de intervención de la mano del hombre para lograr que el turista disfrute del medioambiente a pleno.
Escapada: el oasis "poco conocido" que esconde aguas mesotermales para combatir el frío
Aguas cristalinas y paisajes soñados. 
Si bien el parque termal está en pleno desarrollo, los análisis físicos y químicos de estas aguas son recomendadas para el tratamiento de afecciones linfáticas, tuberculosis, secuelas de traumatismos y enfermedades de la piel. Además, por su alta temperatura, tienen un efecto térmico con propiedades sedantes, relajantes y analgésicas.
 
Por otro lado, Termas de Quicho se presenta como una alternativa para pasar el día y utilizar todas las infraestructuras que presta el camping del sitio, entre los que se encuentra asadores, mesadas, baños y una proveeduría que atiende todo el año. En este sentido, vale la pena mencionar que el predio tiene libre acceso, pero algunos de los servicios requieren de un mínimo pago. 
 
Respecto a la gastronomía, hay algunos puestos de comidas típicas del lugar, donde el producto icónico es el cabrito, un manjar que caracteriza a la región y se puede degustar de distintas maneras. También hay que destacar todo lo que tiene que ver con la producción caprina y los productos del olivo. 
Escapada: el oasis "poco conocido" que esconde aguas mesotermales para combatir el frío
Degusta los mejores platos cordobeses en Termas de Quicho. 
 
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