Escapada: el pueblo bonaerense "poco conocido" que vive de la energía solar y parece detenido en el tiempo
En medio del Sistema de Ventana se esconde un paraje serrano muy peculiar que vale la pena visitar y disfrutar durante un fin de semana largo o un feriado. Descubrí las características de este lugar de encanto que estuvo a punto de desaparecer.
Tres Picos es una pintoresca localidad ubicada dentro del partido de Tornquist y es parte de las Sierras de Ventana. A pesar de que es un lugar casi desconocido para los turistas que visitan la zona, posee atractivos únicos que lo convierten en un viaje muy interesante para hacer con amigos o pareja. Además, no solo se destaca por sus lindos paisajes y peculiares edificaciones, sino que también es el único punto de Argentina que vive completamente del sol. Si querés descansar y estar en contacto con la naturaleza, el mejor plan para vos es este paraje.
Este acogedor pueblo parece detenido en el tiempo y sus vecinos viven con la seguridad de que nuca va a pasar nada. A pesar de que se encuentra a 600 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires (7 horas de viaje en vehículo) y a 20 minutos de la cabecera del municipio, es un destino ideal para hacer una escapada de fin de semana largo. Para llegar a sus tranquilas calles hay que salir de Capital Federal por Riccheri y a continuación por la Autopista Ezeiza-Cañuelas. Luego, tomar la Ruta Nacional 3 y a la altura de Azul, doblar por Ruta Provincial 51 hasta el kilómetro 292 donde se empalma con la Ruta Provincial 76. Finalmente, en Tornquist conducir por la Ruta Nacional 33 que lleva al ingreso del sitio.
Como muchos pueblitos de nuestro país, Tres Picos vio su origen con la extensión del servicio de transporte de la línea General Roca que pretendía unir Constitución (Ciudad de Buenos Aires) y Bahía Blanca. La instalación de las vías y la construcción de la estación fue un gran desafío para principios de 1900 debido a que se encontraban en la base de las sierras que está a unos 1239 metros de altura y por ende la tierra no era pareja. Después de muchos años, se habilitó la parada y comenzó un crecimiento de la zona.
Si bien la localidad se fundó en 1902, no hay dudas que el ferrocarril le dio vida y visibilidad a la región. El sitio llegó a ser considerado de primera categoría debido a que estaba habilitado para hospedar pasajeros, redireccionar encomiendas, resguardar cargas y sostener una economía de hacienda, de hecho, llegó a contar con 800 habitantes, varios almacenes de ramos generales, restaurantes y otros comercios. Con el aumento del trabajo en las grandes ciudades y la cancelación del tren, hacia fines de la década del 60, inició una migración de pobladores. Este hecho ocasionó tal conflicto que hubo riesgo de que desapareciera por completo el paraje.
agro-ganaderas.
Actualmente, la localidad tiene cerca de 100 habitantes y su principal atractivo radica en que está en la base del Cerro Tres Picos, que tiene la peculiaridad de ser el más alto del sistema de Ventana. Este entono natural que entremezcla altura y campo, brinda al turista hermosos paisajes que son prácticamente vírgenes porque la actividad turística en la zona recién está comenzando. Además, la tranquilidad que habita en el área las 24 horas de los 365 días del año es increíble y admirable.
Más allá de la aventura que se vive en el cordón serrano, el paraje cuenta con un interesante circuito histórico que está compuesto por la vieja estación de trenes, que se mantiene en perfectas condiciones y donde funciona la Biblioteca Popular José María Castiñeira de Dios; al lado del edificio mencionado hay un pequeño museo local donde se puede conocer la época dorada de la región; la Plaza Las Calandrias que cuenta con juegos para los más chiquitos y una zona de camping donde se puede comer; y también cuenta con la acogedora Iglesia de Tres Picos.
Continuando con el recorrido, se destaca el club Sportman, donde se realizan jineteadas y funciona como lugar de encuentro de vecinos. Además, es importante mencionar que parece un pueblo salido de un cuento porque sus casas no solo son lindas, sino que son muy llamativas. Cada habitante le da mucha importancia a la estética del sitio por eso en cada propiedad se pueden ver coloridos jardines.
Desde 2014, Tres Picos es conocido como el único pueblo de Argentina que vive del sol. Esta afirmación deriva de que es completamente ecológico y sus habitantes usan solamente recursos naturales para subsistir. Hasta el momento cuentan con energía solar, pero se planea construir un parque eólico para reactivar economía agrícola.

