Escapada: el pueblo "escondido" en las montañas que fue elegido como uno de los más lindos del mundo
Situado a la vera de la Cordillera de los Andes, este paraje participa por ser uno de los destinos favoritos de la región, ya que reúne desde postales de película hasta interesantes actividades.
En el marco de la cuarta edición de la competencia turística "The Best Tourism Villages", también conocida como "Los pueblos más lindos del mundo", que organiza cada año por ONU Turismo, se ha publicado la lista de 32 destinos, pertenecientes a diferentes partes del globo, que se encuentran debatiendo cuál es el mejor de todo teniendo en cuenta desde su historia, actividades pensadas para los visitantes, desarrollo turístico de sus vecinos e incluso el cuidado del medioambiente.
Para la sorpresa de muchos, este 2024, Argentina ha copado el ranking de la Organización de las Naciones Unidas y cuenta con un total de 8 parajes, distribuidos en distintas zonas del territorio, en juego para este importantísimo reconocimiento que da prestigio a nivel internacional. Sin embargo, entre la diversidad de hermosos lugares, los especialistas en viajes han destacado uno que se encuentra "escondido" en medio de las montañas pertenecientes a la Cordillera de los Andes, altura región de Cuyo.
Esta preselección deriva de la continua carrera hacia la excelencia en el turismo rural que realiza el sitio en sí, dado que ha demostrado que la preservación del patrimonio y el desarrollo comunitario pueden ir de la mano, es decir, puede generar beneficio de todos. De esta manera, la famosa institución invita tanto a argentinos como extranjeros a visitar un paraíso nacional que es "poco conocido".
Los Chacayes es una pequeña aldea rural que se encuentra ubicada entre los 1000 y 1400 metros, sobre el nivel del mar, de la icónica Cordillera de los Andes. Dado su asentamiento, se puede decir que pertenece al departamento Tunuyán, él cuál se distingue por su localización dentro de la zona llamada Valle de Uco o noroeste de la provincia de Mendoza.
A pesar de ser un destino "poco conocido" dentro de la región de Cuyo, se encuentra en la cercanía de villas turísticas muy visitadas como es el caso de Tupungato, Chilecito y la misma capital mendocina que está a 130 kilómetros de distancia. En este sentido, también vale la pena mencionar que para llegar hay que tomar la mítica Ruta Nacional 40, sentido a la Patagonia, hasta Tunuyán, donde se empalma con la Ruta Provincial 92 y luego la Ruta Provincial 94 que ingresa al pueblo en sí.
Gracias a su increíble ubicación geográfica, sus vecinos tienen la oportunidad de ofrecer variadas propuestas culturales, turísticas, naturales, gastronómicas e incluso vinícolas a pesar de estar en altura. Además, reúne una zona de protección ambiental que permite disfrutar de hermosos paisajes y diversas propuestas de senderismo a través de pasajes asombrosos.
Su nombre lo dice todo, Los Chacayes, en masculino y plural, hace referencia a una planta muy popular en la zona que se llama Chacay y que, en lengua mapuche, significa arbusto con espinas. La característica de esta especie, con ramas densamente foliadas, de hojas verdes brillantes y pequeñas flores blanquecinas, es que crece entre las montañas, pero a la vera de ríos y arroyos.
Ofrece unas 314.000 hectáreas marcadas por la presencia de cerros, volcanes, ríos, arroyos, y vertientes de agua pura y mineral que nace del deshielo de la Cordillera de los Andes. Otro punto de enorme relevancia en este pueblo es que se encuentra el histórico paso del Portillo Argentino, un portezuelo en forma de V que solo tiene 0,50 metros de ancho y se posiciona a unos 4.380 metros sobre el nivel del mar, que fue transitado por una de las columnas del Ejército Libertador, liderado por José de San Martín.
En el recorrido no se puede dejar de visitar el Cajón de Arenales, una serie de paredes naturales que se presentan como una opción ideal para los amantes de la escalada porque ofrece unas 300 rutas de distinto nivel de dificultad, y la Pampa del Durazno, una extensa llanura, ubicada entre cerros, que desde hace 8000 años fue habitada por comunidades originarias con el objetivo de hacer rituales. En Testimonio de ello, se mantiene las escaleras talladas en la piedra que regalan postales alucinantes.
Dado que Los Chacayes componen una reserva natural protegida, se ofrecen diferentes alternativas a los visitantes. De esta manera, podrán desde disfrutar de hermosos paisajes y propuestas de senderismo hasta avistaje de aves y otras especies autóctonas de la zona montañosa o, simplemente, el disfrute del silencio, el canto de las aves y el rumor del viento. Por otro lado, los turistas que se animen adentrarse a este pueblo no pueden dejar de hacer las cabalgatas por la Cordillera de los Andes.
Con el objetivo de recordar el legado histórico nacional, el Parque Temático Sanmartiniano, cuenta con el Museo Retorno a la Patria, el monumento nacional homónimo, obra del escultor Luis Perlotti e inaugurado en 1950, y el Árbol Histórico Nacional: Manzano Histórico, donde bajo sus ramas descansó, el 29 de enero de 1823, don José de San Martín al regreso a la Patria desde Chile.
Por último, no pueden finalizar la visita sin el conocimiento del Cristo de la Hermandad, levantado a 1200 metros sobre el nivel del mar y que es símbolo de paz del departamento. Es una obra del escultor chileno Luis J. Sisara, quien realizo la figura en un cedro dorado de más de 150 años, siguiendo una técnica originaria proveniente de la cultura araucana y que tiene una talla tiene de 9 metros de ancho, 23 metros de altura y pesa unos 12000 kg, ya que está hecha con caños de acero de alta presión.
Luego de años de trabajo y emprendimiento, en 2017, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) declaró al área de Los Chacayes como indicador geográfico (IG), es decir, una zona de suelos muy nutritivos que son beneficiados por un clima que no experimenta grandes rigores climáticos, dado que prácticamente no hay granizo y no sufre heladas, aunque tiene un frío intenso y una amplitud térmica aguda (las temperaturas máximas durante los meses de verano superan fácilmente los 30 °C y bajan hasta los 5 °C por la noche) que facilita la producción de vides únicas.
Esta categoría permitió que muchas familias y empresas comenzaran a cosechar distintos tipos de uvas para la realización de vinos de excelente categoría en el mercado nacional y mundial. De hecho, actualmente, se estima que hay más de 20 bodegas que habilitaron sus estancias para que los turistas visiten las plantaciones, degusten estas espectaculares bebidas y degusten típicos platos de montaña.

