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Escapada en Buenos Aires: la laguna de aguas cristalinas y curativas que cautiva por su belleza y tranquilidad

Este paraje único en la Provincia de Buenos Aires tiene una historia fascinante y se convirtió en un perfecto escenario turístico. Quienes lo visitaron, aseguran que la "mística" del lugar se debe a las propiedades curativas de sus aguas.

Ya casi llega diciembre y de cara a fin de año, qué mejor idea para despejar la mente que buscar opciones de escapada que permitan relajarse, disfrutar y conocer, sin gastar una fortuna. En el amplio territorio bonaerense, existen decenas de paisajes "escondidos" que cautivan a los turistas, como esta laguna de aguas cristalinas que se destaca por su impactante belleza y su interesante historia. 

Se trata de un paraje que está inmerso en la Provincia de Buenos Aires, cuyas aguas transparentes se convirtieron en un fascinante atractivo turístico para quienes recorren la región. Este lugar es ideal para tomarse unos días de descanso y para visitar en caso de buscar un entorno tranquilo, lejos del caos de la ciudad. 

La laguna no solo es un espejo de agua que impacta por su belleza, sino que también cuenta con una gran historia que se remonta al siglo pasado. Asimismo, un gran número de personas recurre a las propiedades curativas de sus aguas. Conocé este paraje único que aguarda "escondido" en la Provincia bonaerense y disfrutá de todas sus propuestas que enamoran a los turistas. 

 

Escapada: una laguna de aguas cristalinas y curativas que permite descansar de la Ciudad

El nombre de este paraje es Laguna Epecuén, un espejo natural de agua salada, al cual suelen comparar con el Mar Muerto por su alto contenido mineral y sus propiedades curativas. Se encuentra dentro de Villa Epecuén, una localidad perteneciente al partido de Adolfo Alsina, situada a 500 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires (CABA). 

Se puede acceder en vehículo personal y en total, la duración del viaje es de alrededor seis horas, o incluso menos. La forma más fácil de llegar es tomando la Autopista Ricchieri hasta Ezeiza, y luego la Autopista Ezeiza - Cañuelas. Ingresar a la Ruta Nacional 205 hasta Bolívar, seguir hasta la Ruta Nacional 33 y desde ahí acceder a Carhue, la localidad más cercana a Villa Epecuén. 

La laguna se ubica en el interior de este pueblo "escondido", que durante muchos años estuvo abandonado a causa de una gran inundación. Tiempo después, el lugar se erigió y se convirtió en un centro turístico de encanto único, con parajes para disfrutar un mate a la orilla del agua o para conocer la "nieve salada", un espectáculo visual que ocurre al bajar bruscamente la temperatura y que caracteriza a la localidad. 

 

 Así es la Laguna Epecuén, ubicada en Villa Epecuén.
 Así es la Laguna Epecuén, ubicada en Villa Epecuén.

 

Belleza atípica en medio de Buenos Aires: ¿Qué se puede hacer en la Laguna Epecuén?

La mayoría de los visitantes acuden al lugar intrigados por el paisaje que quedó tras la inundación del año 1985, una catástrofe que ocurrió al derribarse el terraplén que protegía al pueblo de la crecida del Lago Epecuén. Luego de ese fatídico episodio, un gran número de habitantes se trasladó a la localidad próxima, Carhue. 

En la actualidad, casi cuatro décadas después, los turistas continúan acercándose al pueblo para hacer visitas guiadas en los alrededores de la Laguna Epecuén, o bien para fotografiar las ruinas salinizadas que dejó el desastre, como hoteles, edificios y fábricas. 

 

 Un fenómeno inusual en la Provincia:
 Un fenómeno inusual en la Provincia: "nieve salada" en Laguna Epecuén.

Sin embargo, el mayor atractivo continúa intacto: está permitido bañarse en la laguna, cuyas propiedades curativas debido a la alta salinidad del espejo de agua, que supera considerablemente a la del océano, hacen a la mística del lugar. En esa línea, es un gran "flotario natural", y de ahí es que se sostiene el paralelismo con el Mar Muerto de Israel

De hecho, desde la Reserva Natural Villa Epecuén, aseguran que continuamente realizan "análisis y estudios científicos" para comprobar el componente del agua. Cabe recordar que previo a la inundación, se utilizaba a la misma para tratar problemas como la artritis, artrosis, psoriasis y diversas enfermedades de la piel. 

 

 Ruinas de Villa Epecuén.
 Ruinas de Villa Epecuén.

En 2023, una masa de personas se trasladó hasta allá para cautivarse con la "nieve salada", fenómeno de la disminución de la temperatura que, extrañamente, sucedió en temporada de verano.

Además, se puede pasar el día en la playa eco-sustentable que cuenta con variedad de servicios, incluyendo WiFi para quienes deseen seguir conectados. 

Por último, muchos visitantes esperan conocer las Termas de Carhue, con aguas templadas que también contribuyen al equilibrio vital y a la eliminación de tensiones físicas. Dentro del complejo, hay opciones gastronómicas y hasta de alojamiento para disfrutar de todas las comodidades. 

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