Escapada gasolera a minutos de CABA: la bonita playa "escondida" donde divertirse no cuesta nada
Este lugar se presenta como una alternativa ideal para pasar la tarde, tomar unos mates, mojarse los pies en los días calurosas e incluso desconectar de la rutina a partir del tranquilo y silencioso paisaje. Además, se destaca que se puede llegar en transporte público por pocos pesos.
A todo el mundo disfruta de viajar y conocer sitios nuevos de Argentina. Sin embargo, muchas personas se restringen al pensar que se necesita grandes presupuestos e incluso de un vehículo propio para hacerlo. En este contexto, el servicio de ferrocarril se presenta como una opción infalible para disfrutar de hermosas localidades bonaerenses a muy bajos precios.
Dentro de la inmensidad de destinos que existen a lo largo de la provincia de Buenos Aires, a solamente 68 kilómetros de la Capital Federal, hay una playa "poco conocida" que se mantiene prácticamente en secreto y propone disfrutar de una estadía diferente en compañía de actividades que se adaptan a todos los tipos de bolsillos.
A su vez, vale la pena destacar que este balneario “oculto” cuenta con tantos espacios de distensión como recreos gratuitos para que las familias puedan huir del ruido de la ciudad y ponerle buena cara a las altas temperaturas que se esperan para la temporada de verano 2025.
¿Cómo se llama y donde queda la bonita playa "escondida" donde divertirse no cuesta nada?Esta perlita “secreta” se llama Palo Blanco, está situada en la proximidad de Berisso y se tornó como una escapada perfecta para cualquier fin de semana del año, ya que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires está a solamente 68 kilómetros de distancia, es decir, poco más de una hora de viaje en auto o transporte público.
Su acceso vía vehículo particular se debe realizar desde la autopista Ricardo Balbin, también llamada Ruta Nacional 1. Luego, a la altura de Tolosa, se toma la Ruta Provincial 11 hasta la intersección con la Avenida Río de la Plata. Finalmente, tras pasar el acceso de la Isla Paulina, en medio de grandes galerías de árboles, se encontrará el ingreso a la playa.
El viaje en trasporte público es una opción ideal para cuanto tenés poco presupuesto. En este caso, desde Plaza Constitución, CABA, tomar el Ferrocarril Roca, ramal La Plata. Una vez que se llega a la estación terminal del servicio, hacer combinación con algún colectivo local que vaya por la Avenida Río de la Plata o concluya en Berisso, destino más cercano al balneario.
En cuanto a las características de Palo Blanco, podemos distinguir que su playa cabecera tiene unos 150 metros de frente con arena clara, mientras que su alrededor está marcado por la presencia de arroyuelos, muchos árboles y un espigón agreste que se presta para la práctica de distintas actividades como la pesca.
Fuera de la costa, un inmenso trayecto con la selva rioplatense de fondo invita a disfrutar de un paisaje único que invita tanto a caminar, descansar en el silencio ambiental, mojarse un poco para combatir el calor y conectarse con la naturaleza local que brinda una experiencia diferente para los visitantes de la ciudad.
El lugar está en completa tranquilidad, por ello se pueden escuchar el canto de las aves, el crujido del agua contra las piedras, el crujido de pequeños mamíferos e insectos típicos de la zona y una infinidad de grillos cuándo es de noche. A este “regalo” natural se suma el impecable atardecer que proporciona postales sumamente pintorescas.
En Palo Blando no solo se puede apreciar el paisaje característico del monte costero del Río de la Plata, sino que también se pueden visitar amplias áreas de cultivos de vid (uvas de distintos tipos)y ciruela, dos plantaciones que inundan el destino de un aroma excepcional.
Entrada la noche, el espectáculo es aún mayor porque puede verse asomar la Luna desde el horizonte, casi como si emergiera desde el agua como un gran faro de luz, mientras que, gracias a la baja contaminación lumínica, se pueden apreciar incontables estrellas. De hecho, con un poco de suerte, se puede apreciar alguna estrella fugaz o hasta una tenue Vía Láctea.
Los vecinos costeros construyeron y alquilan habitaciones para que los visitantes puedan quedarse a dormir por precios accesibles e incluso existe la posibilidad de acampar siempre y cuando el clima y la marea acompañe, ya que puede haber crecidas inesperadas.
Vale la pena destacar que el ingreso a Palo Blanco es completamente libre y gratuito durante los 365 días del año y sin importar la estación (verano, otoño, primavera o invierno). A su vez, la seguridad está a cargo de un excelente servicio de guardavidas que está hasta las 19 horas.
Las actividades que puede realizar el visitante incluyen: Caminatas, avistaje de aves, safaris fotográficos, visita a los viñedos, pesca y deportes náuticos; o simplemente disfrutar de la playa y el paisaje natural.

