Escapada: un pueblito cerca de CABA para probar los mejores sabores regionales y desconectar de todo
Esta localidad es conocida por su forma de triángulo, sin embargo, también reúne una interesante variedad de opciones para disfrutar de un fin de semana distinto en contacto con las tradiciones rurales.
A lo largo del país hay un centenar de pintorescos pueblos que distinguen por su ubicación geográfica, entorno natural o simplemente gracias a la labor diaria que realizan sus vecinos para así evitar la extinción del sitio. Sin embargo, dentro de esta división, son pocos los que reciben reconocimiento social por su extraña y peculiar forma.
En medio del noreste de la provincia de Buenos Aires, una pequeña localidad rural adquirió una enorme popularidad porque todo su desarrollo arquitectónico está diagramado para que se conforme un enorme triángulo que a su vez está delimitado por amplios campos que contienen distintas tonalidades de verdes.
Más allá de esta relevante distinción, también se presenta como un destino perfecto para aprovechar la tranquilidad y seguridad del interior de la región bonaerense mientras se comen riquísimos platos caseros e incluso se desconecta de la rutina de la ciudad en alguna de las estancias o casa de fin de semana.
General Rivas es un pequeño pueblo rural "escondido" dentro del partido de Suipacha, noreste del territorio de bonaerense. Si bien hay muchas personas que siguen sin conocerlo, la realidad es que, en los últimos años, se ha convertido en un referente del turismo de cercanía porque, gracia a la dedicación de sus habitantes, se ha mejorado considerablemente las ofertas y alternativas.
En este sentido, se puede decir que se convirtió en un destino ideal para escaparse del ruido de las grandes urbes. De hecho, se ubica a solamente 158 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, poco más de dos horas de viaje, y a 20 minutos de la cabecera del municipio. Además, vale la pena mencionar que está en la cercanía de otros puntos de interés como es el caso de Mercedes, Carmen de Areco, Castilla, San Andrés de Gilés, entre otros.
Por otro lado, hay que destacar que llegar hasta allí es muy sencillo e incluso es una opción ideal para conocer otros parajes históricos que quedan de pasada. Para ello, salir de Capital Federal por el Acceso Oeste y empalmar con la Autopista Luján-Bragado. Conducir hasta el kilómetro 127 donde se dobla por la Ruta Provincial 43 que tiene el camino de acceso al sitio.
Si bien este pueblito atrae muchos visitantes por su peculiar trazado en forma de triángulo, la cual se puede observar a la perfección desde las alturas, no se puede dejar pasar que la tranquilidad y seguridad, característica de la región, también enamora e incluso conmueve a más de uno. Sin dudas, este es un paraje perfecto para descansar y tener un día en contacto con la naturaleza.
Continuando con su espíritu, el sitio mantiene su estética campestre, de hecho, cuenta con varios espacios verdes donde se puede pasar la tarde, tomar unos mates y aprovechar el momento para jugar con los más chicos de la familia. Entre los puntos que pueden visitar, se puede nombrar "Parque de Rivas", él cuál invita a un paseo por el pasado y presenta histórico con una serie de objetos antiguos que están exhibidos al aire libre; El "Paseo Islas Malvinas" que hace honor a los excombatientes y posee senderos que recorren un predio lleno de verde, entre otros.
Para aquellos que deseen pasar el fin de semana en General Rivas, existe la posibilidad de alquilar casas de campo, estancias o quintas que se encuentran en la cercanía del centro histórico. Acerca de esta alternativa, se puede decir que cuentan con todas las comodidades necesarias para que el turista pase una estadía perfecta sin preocupaciones por la rutina de la ciudad.
Como buen pueblo rural, a lo largo del territorio, se pueden encontrar diferentes puntos gastronómicos que utilizan productos regionales, frescos y continuando con las recetas de las abuelas para recrear esa atmosfera campestre. Asimismo, Rivas tiene una fábrica de chacinados donde se pueden comprar los fiambres más ricos de la zona y donde la degustación le da un toque único a la visita.
Entre las alternativas hay un típico bar- bodegón de campo que sirve platos perfectos para amantes de lo tradicional, como es el caso de las pastas. Por otro lado, el club del pueblo ofrece desde parrilladas completas hasta empanadas u picadas con fiambres regionales. Además, aquí ofrecen shows artísticos ideales para escuchar buena música en vivo y bailar el mejor folclore.
El recorrido no puede finalizar sin la visita de la panadería de la localidad que ofrece pastelitos con abundante relleno; todo tipo de tartas; budín de pan; diferentes facturas; entre otras cositas dulces. Para la hora del almuerzo, allí también podrás encontrar los típicos sándwiches de milanesa completos y minutas.

