Escapada: una laguna paradisíaca que es un secreto a voces y ofrece una estadía llena de aventuras
Este destino "poco conocido" de Buenos Aires no solo parece detenido en el tiempo, sino que también regala imágenes soñadas que parecen dignas de un cuento de hadas.
Dada la estratégica ubicación de Buenos Aires, a lo largo del territorio, entre las llanuras y demás paisajes típicos de la región, se pueden encontrar diferentes espejos de agua dulce e incluso salada, las cuales se convirtieron en un fenómeno completamente inesperado para la naturaleza porque, por motivos que no se saben con 100% de certeza, suelen contar con la misma o mayor salificación que el mar.
Si bien muchos de estos causes se transformaron en grandes atractivos para el turismo de cercanía, aún quedan más de un centenar de espacios que se mantienen "ocultos" y bajo el estricto cuidado de guardaparques, dado que son consideradas áreas de protección de la biodiversidad e historia nacional.
En esta oportunidad, te queremos presentar un rincón natural que es sumamente asombroso y se posiciona como un destino ideal para hacer una escapada de fin de semana en familia, ya que se sitúa a pocos kilómetros de la Capital Federal. A su vez, es una interesante opción para desconectar de la rutina o aprovechar los regalos de la aventura.
La Reserva Natural y Laguna Salada Grande es uno de los puntos naturales más importantes de la región porque protege uno de los humedales más grandes de la provincia de Buenos Aires, aunque también es considerado uno de los tesoros escondidos del territorio porque solamente se encuentra abierto durante los fines de semana y feriado por unas pocas horas.
En sí, este bello oasis de paz y tranquilidad, se encuentra situado dentro de la pequeña localidad de General Juan Madariaga, es decir, centro- este del territorio bonaerense. Muchos conocerán este punto por ser una de las paradas obligatorias de camino a la costa, de hecho, está en la cercanía de populares ciudades balnearias como es el caso de Pinamar, Ostende, Valeria del Mar, Cariló, entre otras.
Dada la ubicación, su acceso es sencillo. Se sale de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la Ruta Nacional 1 o Autopista Ricardo Balbín hasta Hudson, punto donde se empalma con la Ruta Provincial 2. A la altura de Dolores, a través de la Ruta Provincial 63, se hace la unión con la Ruta Provincial 56 que conduce hacia Madariaga. Finalmente, luego de hacer unos pocos kilómetros por la Ruta Provincial 76, se iniciaría el camino de las lagunas que finaliza en Salada Grande.
Asimismo, esta reserva guarda una muestra del único bosque nativo de la provincia llamado Talar, el cual está integrado por numerosas especies nativas de tipo talas, coronillos, tembetaríes, sombras de toro, entre otros. En esta área, además, se brinda abrigo a las poblaciones de animales silvestres como gato montés, zorros, comadrejas coloradas, hurones, entre otras especies que están bajo la máxima protección por encontrarse en peligro de extinción

