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Ideal para el Día de los Enamorados: el destino "poco conocido" que esconde una de las historias de amor más increíbles del país

Se trata de uno de los lugares más emblemáticos de Buenos Aires. Está ubicado a menos de una hora de Capital Federal, esconde una fascinante historia de amor y es perfecto para hacer una escapada en San Valentín.

San Valentín o el Día de los Enamorados es la excusa perfecta para hacer una escapada y vivir un momento especial en pareja. Ya sea para relajarse en la naturaleza o descubrir rincones con historia, siempre hay un destino ideal para celebrar el amor. Así, entre las opciones más sorprendentes, existe una posada que no solo ofrece un entorno encantador para maravillarse, sino que también esconde uno de los relatos de amor más trágicos y famosos del país, convirtiéndolo en un lugar único para visitar en esta fecha.

Ubicada en un entorno de ensueño, esta estancia combina el encanto de la arquitectura clásica con un aire de misterio que la vuelve irresistible. Sus recuerdos están marcados por un romance apasionado que terminó en uno de los conflictos más recordados de la historia argentina, dejando huellas imborrables en sus paredes y en la memoria de quienes la visitan.

Escapada: ¿Cuál es el lugar perfecto para visitar el Día de los Enamorados?
¿Cuál es el lugar perfecto para visitar el Día de los Enamorados?
¿Cuál es el lugar perfecto para visitar el Día de los Enamorados?

Instalada en el partido de Lezama, en la provincia de Buenos Aires, la Estancia La Raquel es un lugar que combina historia, misterio y un entorno natural fascinante, perfecto para visitar en temporada de enamoramiento. Construida a finales del siglo XIX, esta extravagante casona al estilo francés perteneció a la familia Guerrero, una parentela de alto poder adquisitivo. Con el tiempo y el estremecedor acontecimiento que ocurrió en su entorno, se convirtió en un sitio de referencia para quienes buscan una escapada diferente.

Su arquitectura conserva la esencia de otra época, con muebles antiguos, salones elegantes y un parque inmenso que invita a perderse entre senderos arbolados y plantas que sobresalen. De este modo, lo que más atrae a los visitantes no es solo su belleza, sino la leyenda que la envuelve. Se dice que en La Raquel aún se puede sentir la presencia de Felicitas Guerrero, la joven heredera de la familia, que protagonizó una de las historias de amor más trágicas del país.

Ella era considerada la mujer más hermosa de Buenos Aires en su tiempo, pero cuando enviudó a muy corta edad de su marido, Martín Gregorio de Álzaga, terminó siendo víctima del obsesivo amor de Enrique Ocampo, quien al no ser correspondido por temas familiares, la asesinó en 1872. Aunque su escalofriante final ocurrió en la ciudad, muchos creen que su espíritu recorre la estancia, vinculada a sus seres queridos, dejando señales de su tristeza.

La historia de amor y tragedia de Felicitas Guerrero.
La historia de amor y tragedia de Felicitas Guerrero.

Más allá de los mitos, la estancia es un destino ideal para quienes disfrutan del turismo rural y el descanso en plena naturaleza. Sus amplios jardines permiten largas caminatas, mientras que su casco histórico invita a conocer la vida en una antigua residencia de campo. También se organizan cabalgatas, paseos en carruajes y degustaciones gastronómicas con productos regionales, brindando una experiencia completa para quienes buscan desconectarse de la rutina.

Para los más curiosos, la visita puede incluir una recorrida nocturna en la que muchos aseguran haber sentido una presencia inexplicable. Entre susurros y puertas que parecen abrirse solas, la historia de Felicitas sigue viva en La Raquel, convirtiéndola en un destino perfecto para los amantes de los relatos de amor y tragedia. ¿Te animás a descubrir su secreto?

¿Cómo llegar a la estancia “La Raquel”?

La Estancia La Raquel está ubicada en Lezama, provincia de Buenos Aires, a unos 160 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. Para llegar, tenés varias opciones: si vas en auto, la forma más fácil es tomar la Autovía 2 (Ruta Nacional 2) en dirección a Mar del Plata. Después de pasar el peaje de Samborombón, seguís hasta el kilómetro 157, donde vas a encontrar la entrada a Lezama. Desde ahí, solo te quedan unos minutos por caminos rurales hasta la estancia.

Si preferís ir en transporte público, podés tomar un micro que vaya a Lezama desde la terminal de Retiro o la de La Plata. Una vez en el pueblo, deberás tomar un remis o un auto hasta la estancia, que está a pocos kilómetros del centro. Es recomendable coordinar la visita con anticipación, ya que funciona con reservas. ¿Te animás a descubrir su historia y el misterio que la rodea?

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