Julieta de Gran Hermano estalló en lágrimas porque Romina se llevó a Caramelo: "Pobrecita, lo re extraña"
Tras la partida de Romina de Gran Hermano, uno de los cachorros se retiró de la casa con ella y su hermana Morita quedó desorientada. Julieta Poggio se entristeció con esta situación y lanzó un llanto desconsolado.
Este domingo, se vivió una de las galas más emocionantes en Gran Hermano conducida por Santiago del Moro, porque el público debía elegir quién abandonaba la casa entre Nacho, Julieta y Romina, luego de que Marcos quedara afuera de la placa por haber ganado la prueba del líder.
La primera participante salvada fue Julieta, con el 11,37% de los votos. Finalmente, Santiago anunció que Romina debía abandonar la casa, con el 57,69% de los votos frente al 42,31% de Nacho.
Como se esperaba ya hace unas semanas, antes de abandonar la casa, Romina agarró a Caramelo, el perrito que ya había anunciado que iba a adoptar. “Me lo llevo”, dijo la exdiputada cuando Santiago del Moro leyó su nombre en el sobre y se fue por la puerta con su valija y la mascota de pelo rubio.
Sin embargo, hace días que en las redes se viene haciendo una campaña para que Caramelo y su hermana Mora se vayan juntos a la casa de alguno de los participantes y no sean separados porque varios consideraron que no es lo ideal separar a dos cachorros que nacieron y se criaron juntos.
En las redes sociales, los usuarios también se preocuparon porque no querían que Romina Uhrig se llevara a Caramelo, ya que las hijas de ella lo habían maltratado en su visita a la casa.
Pero esto no sucedió y en la casa se quedó la hermanita Mora, quien se mostró muy triste por la ausencia del cachorrito. “Lo busca por todos lados, es re triste”, expresó Julieta Poggio con lágrimas en los ojos al ver que la cachorra ya extrañaba a su hermano y olfateaba todos los lugares donde él solía dormir y jugar.
“Pobrecita, lo re extraña a Caramelo. No quería que se separen”, agregó Julieta Poggio mientras los otros dos finalistas del concurso, Marcos Ginocchio y Nacho Castañares, se reían por el llanto de su “Disney”.
La llegada de los cachorros a la casa
Fue en febrero cuando se sumaron a la casa Caramelo y Mora. Los perritos habían sido rescatados y los participantes debieron alimentarlos y cuidarlos mientras los pequeños peludos daban sus primeros pasos en el mundo.
La semana pasada, por ejemplo, se encargaron de darles su primer baño en un día de muchísimo calor. No todo fue color de esos con la llegada de los perritos, ya que los televidentes detectaron que los participantes no siempre estarían a la altura de las circunstancias a la hora de cuidar a los perritos.
De hecho, cuando el 20 febrero cada uno de ellos tuvo la posibilidad de recibir a un familiar en la casa, los animales quedaron en un segundo plano y Caramelo terminó cayendo en la pileta, por lo que el conductor les tuvo que hacer una seria advertencia.
En otra oportunidad, los gritos de Mora preocuparon a los participantes y a los seguidores del programa. La cachorra aparentemente lloraba por algún dolor, fue entonces cuando se supo que el veterinario Gustavo Marín estaba encargado de vigilar lo que pasaba con las mascotas.
El veterinario de la casa de Gran Hermano se refirió en varias oportunidades al futuro de los perritos. En un principio, el experto explicó respecto al futuro de los cachorros y la posibilidad de que los hermanos continúen juntos o que los separen: “Para mí es indistinto -aseguró-. No tienen por qué vivir juntos, creo que a cada uno le haría bien tener su familia, pero también podría pasar que vayan juntos y estarían bien, pero no me parece que sea una condición sine qua non decir que tienen que irse juntos”.

