EMPLEO

La dramática situación de los jóvenes: ¿Por qué tienen tantas dificultades para insertarse en el mercado laboral?

En medio de un presente con elevado desempleo, la precarización laboral perjudica a los más jóvenes, quienes por la caída del ingreso en el hogar deben recurrir a la informalidad o al multiempleo.

La transición de la adolescencia a la adultez les presenta a los jóvenes múltiples desafíos, y entre tantos, uno de ellos es el ingreso al mercado laboral. Una nueva etapa que suele ser tediosa y hasta infernal, principalmente en los sectores populares.

La falta de recursos los lanza prematuramente en la búsqueda de trabajo, sin contar con las aptitudes educativas pertinentes, y en consecuencia, el destino es la informalidad o la delincuencia.

El Observatorio de Juventudes de Fundación SES difundió en las últimas horas un relevamiento referido al empleo joven, estableciendo un rango etario que comprendía los 18 a 24 años. En base a esa franja, el informe reveló que el 19,2 por ciento de los jóvenes de esas edades está desempleado y el 63,4% están en la informalidad.

Al respecto, Roxana Maurizio, Directora del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP UBA-CONICET), remarcó a Crónica que "el índice de subocupacion y de informalidad es más alto en los jóvenes, dado que la tasa de informalidad promedio es del 43 %, y escala a más del 60 % en los jóvenes".

Por su parte, el abogado laboralista Juan Manuel Ottaviano detalló que esta multiplicación de la precariedad laboral en la juventud: "Es consecuencia de la caída de los ingresos de los hogares que impulsa a que cada vez más jóvenes se vean obligados a salir en búsqueda de un trabajo", reveló a Crónica.

A repartir

Un caso que ejemplifica el argumento de Ottaviano es el de Jeremías, quien vive en la localidad bonaerense de Lomas de Zamora, tiene 14 años, y desde hace 6 meses trabaja junto a su papá, Oscar, como repartidor, a bordo de una moto. Pero cuando se desempeña de forma individual lo hace en su bicicleta.

En este sentido, su padre reconoció que "lo hace por la situación que está pasando el país, como para que él pueda comprarse sus útiles y libros para el colegio, como así también para sus gastos diarios". A tan temprana edad, la necesidad trasciende todo aspecto legal para el adolescente, que se ve impulsado a buscar una salida laboral, que abarca unas 12 horas diarias para poder recaudar un promedio de 20.000 a 30.000 pesos diarios, de lunes a viernes, incrementándose a 40.000 durante el fin de semana.

En referencia al futuro de su hijo, Oscar consideró: "Es incierto, como viene la mano, no le veo un futuro próspero al corto plazo. Deberá lucharla como hacemos todos".

En relación a esta confesión del papá del menor repartidor, Pablo Pérez, referente de la ONG "La Plata Solidaria" resaltó: "La salida laboral se suscribe a dos o tres posibilidades puntuales, como el trabajo de una cooperativa, delivery y no mucho más que eso. Son contados los casos de trabajo formales, porque es muy difícil para estos chicos acceder a un empleo en blanco. Ni siquiera lo consideran ellos mismos, y es muy triste porque no ven el futuro a corto plazo".

La era de las apps: delivery con actividad total o como
La era de las apps: delivery con actividad total o como "changa".
Pocas alternativas

En correlación a la descripción de Pérez, además de las actividades que él mismo menciona, suelen ser fuente de ingresos para la juventud ser ayudante de albañil, mozo, jardinero, vendedor ambulante o de ropa o de dispositivos electrónicos, repositores o cajeros en supermercados, ayudante de cocina, o desempeñarse en maxikioscos, verdulerías e incluso en locales de comida rápida.

No obstante, como se mencionó anteriormente, subirse a una moto o a una bicicleta para hacer entregas por apps es una de las vías laborales a las que más recurren quienes intentan acceder al mercado laboral.

Justamente Belén dAmbrosio, secretaria adjunta del Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación (SiTraRepA), dio cuenta a este medio de las condiciones laborales a las que se someten y que ella califica de “extrema vulnerabilidad porque al calor de la crisis, nuestros ingresos resultan cada vez más bajos, el más bajo de los últimos 14 años”. Y agregó: "Estamos en una situación delicada porque trabajamos a destajo por pedidos a 1500 pesos, realizando tramos de 10 kilómetros".

Una estado de situación que recrudece en estos tiempos, y cuya rázon radica para Roxana Maurizio en “la heterogeneidad dentro de los jóvenes porque no es lo mismo uno que se forma en un ámbito universitario que le permita una carrera laboral ascendente, y otra muy distinta aquellos que ingresan al mercado de trabajo desde edades muy temprana, con bajo nivel educativo, incluso muchos de ellos sin terminar el colegio secundario”. Entonces, destaca, "ingresan a un puesto laboral precario, con alta posibilidad de rotación y el riesgo es una transición constante entre desempleo y empleo informal".

Multiempleo

Al mismo tiempo, Matías Gayol, referente de Unidad Piquetera, manifestó que "lo que reina en la Argentina es el multiempleo, la explotación laboral e, incluso, la auto-explotación laboral a través del mundo de las apps dado que no hay otra alternativa que trabajar todo el día para poder subsistir".

Continuando esta línea, desde "La Plata Solidaria" pusieron sobre la mesa un factor trascendental, alarmante y extremo, al develar: "A nadie le interesa esta cuestión, y entonces la ‘salida laboral’ termina siendo la que todos ya sabemos y conocemos: el narcomenudeo o todo lo que roce el ilícito porque es plata fácil y que los convierte en ‘alguien’ en sus barrios. Esto crece día a día, y en las cárceles se ve cada vez más jóvenes en sus celdas".

A modo de conclusión, Pérez sentenció que "entonces la salida laboral se reduce a la informalidad o a lo ilícito, que a su vez lleva a dos finales: la muerte o la cárcel".

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