En las últimas horas,  Natalia Oreiro sorprendió a todos al contar que sufre de una enfermedad, desde hace ya varios años. A sus 45 años, la actriz y cantante pudo vencer sus miedos y animarse a hablar públicamente sobre la misofonía.

¿De qué se trata? En resumidas palabras, la misofonía es un trastorno neurológico que genera una intolerancia a ciertos sonidos. Incluso, las personas que padecen esta enfermedad, pueden llegar a pasar por altos niveles de ansiedad, disgusto, ira y miedo, debido a algunos ruidos específicos.

"Mi misofonía es un tema que tengo con ciertos ruidos que generan las personas y me causan ansiedad”, explicó Natalia.

Siguiendo con su relato, la estrella uruguaya comentó que es una enfermedad que, por el momento, no tiene cura. "Desde chica me hace sentir muy vulnerable. No tiene cura, es neurológica, de las llamadas ‘enfermedades raras’", indicó la actriz en una entrevista con Santiago Del Moro.

También se la conoce como Síndrome de Sensibilidad Selectiva al Sonido (SSS), el cual tiene que ver con una hipersensibilidad que puede responde a sonidos por debajo de una conversación normal, más precisamente, de entre 40 y 50 decibelios.

Cómo le afecta la "misofinía"

A pesar de que existe un 7% de personas que padece esta enfermedad sin siquiera saberlo, al tratarse de una "enfermedad rara", Natalia Oreiro aseguró que la misofinía es algo que la acompaña desde hace bastante tiempo. "Hay un grupo en Argentina que tiene esta patología", señaló.

Refiriéndose a los principales sonidos que le afectan, la actriz ejemplificó: "El chicle para mí es el punto máximo, la lapicera también. Yo por ejemplo, me subo a un auto y si el señor que maneja está con un chicle me pongo directamente auriculares".

La actriz se ve afectada principalmente por el chicle.

En ese sentido, Natalia agregó la ansiedad, la palpitación, y el sudor frío, a sus principales síntomas. Incluso, también le influye en la concentración, ya que, por ejemplo, cuando iba al colegio no podía rendir el examen en la misma aula que el resto, debido a que los distintos ruidos no le permitían concentrarse.

Respecto a la edad, aclaró que aquellos síntomas suelen presentarse entre los 10 y 12 años.

De todas formas, los sonidos disparadores no son los mismos para todo el mundo, aunque generalmente, los ruidos que más le afectan a la gran mayoría, son la respiración y la alimentación. Aunque estos puedan varias, todos los que sufren de misofonía, se ven más afectados si la persona que produce el ruido está más cerca.