Natalia Oreiro y Gael García Bernal llegan al cine con una comedia romántica fresca, emotiva y cargada de humor
Bajo la dirección de Juan Taratuto, "Nada entre los dos" propone un viaje hacia el romance de otra época, con encuentros inesperados, emociones sinceras y una mirada nostálgica sobre las relaciones y las oportunidades.
Este jueves llega a los cines "Nada entre los dos", una comedia romántica fresca, emotiva y cargada de humor protagonizada por Natalia Oreiro y Gael García Bernal, que invita a reflexionar sobre cómo cambiaron las relaciones y el amor con el paso del tiempo, sin perder la calidez ni las situaciones que sacan una sonrisa.
Con la dirección de Juan Taratuto, cabeza de varios clásicos argentinos como "Un novio para mi mujer" y "Me casé con un boludo", la película recupera el espíritu de las comedias románticas más clásicas, pero lo mezcla con situaciones actuales, vínculos más complejos y personajes atravesados por inseguridades, recuerdos y nuevas oportunidades.
¿De qué trata "Nada entre los dos", el romance con Natalia Oreiro y Gael García Bernal que llega al cine?
¿De qué trata "Nada entre los dos", el romance con Natalia Oreiro y Gael García Bernal que llega al cine?
La historia sigue a Guillermo y a Mechi, dos adultos completamente agotados de sus rutinas, de sus trabajos y de relaciones que hace tiempo dejaron de entusiasmarlos. Todo arranca durante un viaje laboral donde, casi sin buscarlo, terminan conectando desde un lugar mucho más honesto y espontáneo de lo que estaban acostumbrados.
Entre momentos incómodos, conversaciones honestas y mucho humor cotidiano, la historia busca conectar con quienes todavía creen, aunque sea en un pequeño porcentaje, en los encuentros que aparecen en los momentos menos esperados.
Tiene algo de esas películas de antaño, medio caóticas y nostálgicas que no buscan perfeccionar el amor, sino mostrarlo desde un lugar mucho más humano, incómodo y real, donde las emociones llegan mezcladas con dudas, frustraciones y ganas de volver a sentirse vivo, de entender hacia donde quieren ir en el futuro.
Lo interesante es que nunca intenta romantizarles la vida. Ambos están llenos de desencuentros, problemas familiares y una sensación bastante triste de estar viviendo algo que ya no les representa. Él vive condicionado por un entorno que parece decidir todo por él, mientras que ella siente que hace años viene sosteniendo una vida que ya no la hace feliz.
Sin embargo, nada está del todo perdido ya que el vínculo aparece justo como un escape momentáneo entre charlas, risas y copas frente al mar, para hacerlos profundizar, reencontrarse y sentirse más motivados. La película juega con la incomodidad de volver a sentirse visto por alguien cuando pensabas que ya estabas completamente desconectado de vos mismo.
Hay algo bastante cotidiano en cómo muestra el cansancio emocional, las relaciones largas que se vuelven costumbre y esa fantasía de querer desaparecer un rato de la propia vida para sentirse distinto, aunque sea por unas horas.
Reparto de "Nada entre los dos"


