Ni Balcarce ni Sierra de los Padres: el pueblito serrano a pocos kilómetros de CABA para descansar y probar los mejores platos
A pocos kilómetros de Buenos Aires, este destino escondido entre sierras y poco conocido es perfecto para desconectar en una escapada del fin de semana largo, con tranquilidad, buena comida y un entorno natural que enamora.
Cuando se acerca un fin de semana largo con feriado de por medio, las ganas de salir de la rutina, organizar una escapada y respirar un poco de aire distinto se hacen sentir. Así, no hace falta irse muy lejos para desconectar, ya que a pocas horas de la Ciudad de Buenos Aires, hay destinos, como un pueblito perdido que se encuentra entre las sierras, que invitan a bajar un cambio, comer rico y reencontrarse con uno mismo.
Entre montañas bajas, caminos rurales y un ritmo de vida sereno, este pequeño destino que no es ni Balcarce ni Sierra de los Padres sorprende a quienes llegan por primera vez, con propuestas gastronómicas que combinan tradición y sabor local, y un paisaje que invita a despejarse, convirtiéndose en una opción perfecta para quienes buscan tranquilidad sin alejarse demasiado de Capital Federal.
Un pueblito escondido entre sierras bonaerenses para respirar aire frescoDufour es uno de esos pueblitos que parecen detenidos en el tiempo. Queda en el sur de la provincia de Buenos Aires, a unas pocas horas de CABA, aproximadamente 596 kilómetros y está rodeado de sierras suaves, aire limpio y un silencio que abraza. No tiene grandes carteles ni multitudes, pero eso es parte de su encanto: acá se viene a descansar, a comer bien y a mirar el cielo sin apuro.
Como muchos pueblos del interior, este lugar nació alrededor del tren. Con el paso de los años, y pese a los cambios, su gente supo mantener viva la historia: la estación, las casas de chapa y los relatos que pasan de generación en generación. Acá todo tiene un poco de memoria, y eso se nota en cada rincón.
Aunque es chico, tiene varias perlitas para descubrir. Se puede caminar por sus calles de tierra, visitar el antiguo almacén, conocer el rancho de adobe restaurado y charlar con vecinos que te cuentan anécdotas como si te conocieran de toda la vida. Hay algo en el ritmo del lugar que te invita a bajar las revoluciones y mirar alrededor con más atención.
Los que disfrutan de salir al aire libre también encuentran lo suyo: hay caminos rurales que te llevan a vistas serranas preciosas, senderos ideales para caminar o andar en bici, y ese silencio que solo se interrumpe por el viento o algún pájaro. No es un paisaje de postal editada, es naturaleza real, sin filtro, tal cual.
La comida tiene ese sabor de lo casero y hecho con tiempo. Las picadas abundantes, los platos bien servidos y los productos locales son parte del plan. El almacén del pueblo funciona también como espacio cultural y comedor, donde se come rico y se charla tranquilo. Si vas, no te podés ir sin probar el pan casero o alguna receta típica de la zona.
¿Cómo llegar a "Dufour" desde CABA?Llegar desde la Ciudad de Buenos Aires hasta este rincón serrano es parte del encanto. En auto, el viaje dura entre siete y ocho horas, dependiendo del tránsito, y se puede ir por la Ruta Nacional 33 hasta Pigüé, y desde ahí tomar caminos rurales bien señalizados. También se puede combinar tren o micro hasta Bahía Blanca o Tornquist, y luego completar el tramo final en vehículo. No es un viaje corto, pero vale la pena: el paisaje va cambiando y, a medida que te alejás del ruido, empieza a sentirse la calma.

