Ni Calamuchita ni La Falda: estos son los 3 ríos cristalinos que están "escondidos" en medio de las sierras cordobesas
Adentrándose en los caminos serranos, existen una inmensa variedad de playitas paradisíacas que son dignas de postales de la Patagonia y proponen desconectarse de la tecnología que agobia la rutina cotidiana en la ciudad.
La temporada de verano está que arde. Sin embargo, en época de "vacas flacas", son muchas las personas que deciden quedarse en sus hogares u optan por realizar alguna escapada de pocos días a algún destino “económico” y cerca de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Uno de los clásicos más elegidos para las vacaciones es la provincia de Córdoba, ya que está dotada de un espléndido entorno natural con sierras, cursos de agua y mucha vegetación. Además, se posiciona como uno de los lugares más completos en cuanto actividades, hospedaje y gastronomía.
En esta oportunidad, dentro de las magníficas perlitas que se “esconden” en la región serrana, no se pueden dejar de visitar los ríos cristalitos “secretos” que son una verdadera maravilla y son una opción perfecta para huir del calor.
Los 3 ríos cristalinos que están "escondidos" en medio de las sierras cordobesas La Paisanita, río AnisacateEsta villa está atravesada por el río Anisacate, el cual regala unas aguas cristalinas y un manso oleajes que muchos aseguran que parece mar. A lo largo del curso, las pequeñas playas de arenas blancas, que se separan por escolleras naturales de rocas, se presentan como las mejores aleadas para combatir los días cálidos de verano.
Visitar esta localidad con río es un pasaporte asegurado al relax, ya que está alejada del estrés de los principales centros turísticos de Córdoba e incluso hay poca señal de teléfono. Además, prácticamente no existe la contaminación y los únicos ruidos que sobresalen del ambiente es el caudal de agua y los pájaros que habitan en la zona.
Para los turistas inquietos o los amantes de la adrenalina y la aventura, este pintoresco destino ofrece la posibilidad de hacer caminatas o cabalgatas por la Reserva Natural La Rancherita y Las Cascadas, aunque también es muy elegida la travesía en bici y los safaris fotográficos.
Se trata de una propuesta completa para descubrir en el Valle de Punilla, ya que está compuesta de cascadas naturales, hermosos balnearios, pequeñas piletas de río y arroyos tranquilos que son perfectos para compartir una estadía única en familia.
Como su nombre lo indica, en Valle Hermoso reina la belleza de lo natural, la tranquilidad y la paz, todos atributos propicios para el descanso. Además, existe la posibilidad disfrutar de actividades al aire libre como caminatas, cabalgatas, paseos en bicicletas, travesías en cuatriciclo y excursiones guiadas.
Un infaltable es su balneario, bañado por el Río San Francisco o Grande de Punilla, que cuenta con una pequeña playa de arena y un área destinada para acampar. Toda esta zona se caracteriza por su entorno agreste y admirable sombra.
Es uno de los lugares más místicos de la zona de Los Gigantes, ya que nace en lo alto de las sierras, recolectando una infinidad de vertientes y arroyos que bajan por sus laderas con el cóndor como guardián. Además, a lo largo del curso, regala desde cascadas, ollas e incluso un cobijo de muchas especies de flora y fauna local.
La amplia costa de arenas claras bordean el cauce, ofrece todas las comodidades naturales para que los visitantes pasen buenos momentos mientras se disfruta de un paisaje natural sumamente especial para el descanso y para disfrutar de la frescura característica de los ambientes serranos.
Asimismo, cuenta con una sección subterránea que se puede explorar a través de un emocionante recorrido a pie. Es importante tener en cuenta que, al no haber infraestructura en la costa, es recomendable llevar provisiones para disfrutar al máximo de esta experiencia.

