Ni Claromecó ni Monte Hermoso: el pueblo de Buenos Aires con pocos habitantes y playas soñadas, ideales para desconectar
Este rincón escondido de la costa bonaerense sorprende con su tranquilidad, paisajes espectaculares y playas con aguas cristalinas, la elección perfecta para una escapada. Descubrí dónde queda y cómo visitarlo.
A veces, para encontrar un verdadero paraíso, hay que salirse del mapa turístico y aventurarse más allá de los destinos clásicos, como Claromecó o Monte Hermoso. En la costa bonaerense, lejos del ruido y las multitudes, existe un rincón casi secreto donde la arena dorada y el mar infinito crean el escenario perfecto para desconectar por completo.
Escapada ideal para quienes buscan paz y naturaleza en estado puro, este destino es un pequeño pueblo costero en la provincia de Buenos Aires que pocos conocen. Con muy pocos habitantes y un entorno prácticamente virgen, este rincón “escondido” sorprende con sus playas amplias, aguas calmas y atardeceres inolvidables.
Se encuentra a unos 790 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y es el destino perfecto para alejarse del estrés y recargar energías al ritmo del mar. Su encanto se vuelve aún más tentador en medio de la ola de calor que se avecina, con temperaturas que superarán los 37 grados en gran parte de la provincia y otras regiones del país.
Hablamos de La Chiquita. Ubicada en el partido de Villarino, es un destino que sorprende por su belleza intacta y su atmósfera de serenidad absoluta. A diferencia de los centros turísticos más concurridos, allí el paisaje se mantiene en estado puro, con kilómetros de arena dorada y un horizonte infinito donde el mar se fusiona con el cielo.
Quienes llegan hasta este rincón poco explorado se encuentran con un escenario perfecto para el descanso y la aventura. La ausencia de construcciones y el escaso movimiento de personas hacen que cada atardecer se convierta en una experiencia única, ideal para quienes buscan desconectar del ritmo acelerado de la ciudad.
Lo curioso de este lugar es que cuenta con menos de 10 habitantes permanentes. Además, su escasa contaminación lumínica convierte sus noches en un verdadero espectáculo, con cielos estrellados que impresionan a quienes tienen la suerte de visitarlo.
Más allá de ser un refugio de tranquilidad, La Chiquita es también un paraíso para los amantes de la naturaleza. Sus aguas ofrecen el espacio ideal para practicar deportes náuticos como el kitesurf y la vela.
Cómo llegar a La Chiquita desde la Ciudad de Buenos AiresLa Chiquita se encuentra a unos 790 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, pasando por Bahía Blanca. Para llegar, deberás tomar la Ruta Nacional 3 hasta llegar a un camino de tierra de 70 kilómetros que te lleva directamente al pueblo.
Si estás interesado en explorar más la zona, hay varias localidades cercanas que también se pueden visitar:
- Balneario Orense: a solo 40 km al norte de La Chiquita, Orense es un pequeño balneario con amplias playas y un ambiente tranquilo, ideal para disfrutar del mar y relajarte en un entorno natural.
- Monte Hermoso: a unos 90 km al norte, Monte Hermoso ofrece una opción más desarrollada con múltiples servicios y actividades. Sus playas son famosas por su arena fina y sus aguas cálidas.
- Pehuén-Có: situado a unos 100 km al sur de La Chiquita, Pehuén-Có es otro pueblo costero con playas de arena suave y aguas cristalinas. Perfecto para quienes buscan paz y contacto con la naturaleza.
La Chiquita es el lugar perfecto para quienes buscan una escapada distinta, rodeados de tranquilidad y naturaleza. Acá te acercamos algunas actividades para aprovechar al máximo este rincón único:
- Recorrer sus playas solitarias: un paraíso de arenas vírgenes, ideal para caminar a tu ritmo, lejos de las multitudes. Con 24 kilómetros de costa, es un lugar ideal para perderse en la tranquilidad del mar y disfrutar del paisaje, ya sea solo o acompañado.
- Conocer el pueblo: un pintoresco asentamiento donde las casas se resguardan entre las dunas, ofreciendo un refugio tranquilo y aislado del ajetreo.
- Explorar los alrededores: descubrir las dunas y formaciones naturales que pintan un paisaje único y sorprendente.
- Practicar deportes al aire libre: La Chiquita es perfecta para quienes buscan aventura. Se puede disfrutar de pesca, kitesurf o senderismo en sus alrededores, rodeado de naturaleza en su estado más puro.
La Chiquita es un destino remoto y tranquilo donde la señal de telefonía móvil es prácticamente inexistente, y los recursos como el agua potable y la electricidad son limitados.
Aunque hay alumbrado público, no todas las casas cuentan con energía eléctrica; muchas de ellas optaron por la energía solar. El pueblo cuenta con una sociedad de fomento que trabaja activamente para mejorar las condiciones de vida y la infraestructura local.
Este pequeño balneario, que se encuentra algo oculto y de difícil acceso, es conocido por ser la playa más solitaria y agreste de la provincia de Buenos Aires. A pesar de estar en pleno crecimiento, sigue conservando su naturaleza tranquila y su ambiente alejado del turismo masivo.
El paisaje de La Chiquita se distingue por sus vastas playas vírgenes y enormes dunas, donde la naturaleza salvaje predomina. El silencio absoluto que se experimenta en este lugar lo convierte en un refugio perfecto para aquellos que buscan desconectarse.

