Ni Mendoza ni Neuquén: un destino con paisajes que parece "salido de un cuento" y pocos conocen
En medio de las montañas sanjuaninas se “esconde” un paraíso natural donde el tiempo parece estar detenido y la aventura está a la vuelta de la esquina.
La región de Cuyo es una de las alternativas más elegidas para hacer turismo en el país, sin embargo, más allá de los viñedos de Mendoza, existen verdaderos oasis naturales donde los paisajes son tan alucinantes que parecen dignos de un cuento de hadas.
La provincia de San Juan es uno de esos sitios “poco recorridos” que vale la pena visitar porque “esconde” un sinfín de maravillas. De hecho, a pocos kilómetros de la capital, se puede encontrar una pequeña localidad que encanta a los turistas con sus montañas coloridas, un lago color esmerarla y una cascada cristalina para huir del calor.
¿Cuál es un destino con paisajes de ensueño, que parece salido de un cuento y pocos conocen?El sitio en cuestión es Villa Calingasta, una pequeña localidad situada en el centro-este del departamento homónimo, más precisamente en el suroeste de la provincia de San Juan. Asimismo, se destaca que su visita es muy accesible, ya que se encuentra a aproximadamente 135 kilómetros de la ciudad capital.
Su excelente ubicación lo convierte en un verdadero paraíso natural, de hecho, está rodeada por las sierras del Tontal y la majestuosa Cordillera de los Andes. Además, el sitio se asienta sobre un valle fértil que está atravesado por los bonitos ríos Los Patos y Castaño.
Además, el Parque Nacional El Leoncito es uno de los atractivos más notable porque conservan la flora y fauna local, incluyendo guanacos y el suri cordillerano. Además, alberga dos observatorios astronómicos: CASLEO y U.CESCO. Ambos ofrecen visitas para la observación de cuerpos celestes, aprovechando el despejado cielo nocturno.
En dirección a los Andes, los imperdibles son: el Cerro Mercedario, un imponente cerro que ofrece vistas impresionantes de la región; y La Pampa del Leoncito, un lugar ideal para practicar deportes como el carrovelismo y el parapente.
Para los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre, existen opciones de caminatas y cabalgatas hacia áreas cercanas como Tamberías e Hilario, donde se pueden admirar formaciones geológicas notables como los cerros Alcázar, Morado y Calvario.
La gran joyita escondida es la Cascada Escondida, a la cual se accede a partir de un rafting en el río Los Patos. Es sin dudas una experiencia emocionante que combina aguas cristalinas y la aventura de poder bañarse bajo el impresionante salto con la familia o con amigos.
Continuando con el recorrido, enclavada en las montañas, a 85 kilómetros de Barreal, se encuentra la impresionante Laguna Blanca, cuyo color esmeralda sorprende a todos los que la visitan. Dada su ubicación, para llegar a este destino, es recomendable utilizar un vehículo 4x4.
A lo largo de este trayecto se atraviesa la Pampa del Indio, donde es posible avistar animales autóctonos. Luego, se pasa por Las Caletas y se cruza el puente La Junta sobre el Río Blanco, hasta llegar finalmente al paraíso en la tierra.
Por otro lado, este entorno natural propicia la agricultura, destacándose cultivos de árboles frutales como manzanos, perales, membrilleros y durazneros, así como viñedos y plantaciones de hierbas aromáticas que impregnan el aire con su fragancia balsámica.
En tanto, la gastronomía de Calingasta es típicamente andina. En este sentido, se podrán degustar platos como el locro, la humita y el asado. La región también es conocida por sus vinos y sus frutas, como las uvas y las manzanas.
Para quienes deseen una experiencia más cercana a la naturaleza, el Camping Municipal Villa Calingasta ofrece instalaciones adecuadas para acampar y disfrutar del entorno natural en un ambiente tranquilo y seguro. Además, se pueden encontrar otras opciones de hospedaje.

