Ni Necochea ni Monte Hermoso: el balneario "secreto" de aguas celestes donde reina la tranquilidad
Se trata de un destino único en Buenos Aires, ya que ofrece extensas playas con arenas blancas y combina mar con río. Es un lugar ideal para los amantes de la pesca o aquellas familias que quieren descansar.
Pese a que quedan pocos días para que comiencen las clases, todavía hay oportunidad de emprender alguna escapada cerca de la Ciudad de Buenos Aires. En este sentido, la mejor opción es explorar la costa marítima que puede ayudar a aplacar la próxima ola de calor.
Dentro de las alternativas disponibles, a más de 500 kilómetros de la Capital Federal, existe un balneario con playas extensas y paisajes vírgenes que cada vez atraen a más personas que buscan tranquilidad o confort sin viajar lejos del hogar.
Las olas invitan a disfrutar de un ambiente reconfortante: ¿Cómo se llama y dónde queda el balneario “secreto”?El lugar en cuestión es Marisol, un bonito balneario que está “escondido” dentro del partido de Coronel Dorrego y se ubica al sureste de la provincia de Buenos Aires. Dada esta ubicación, se destaca que reúne una serie de playas extensas con paisajes vírgenes y una tranquilidad tan admirable que es perfecta para pasar tiempo con la familia.
Geográficamente, se encuentra a unos 554 kilómetros de Capital Federal. Por este motivo, llegar hasta allí lleva poco más de 6 horas de viaje, pero el camino es tan fácil como atractivo porque se atraviesan diferentes pueblos turísticos, e incluso se puede ver cómo cambian los relieves de las postales.
Desde CABA, simplemente, se sale por la Riccheri para tomar la Autopista Ezeiza-Cañuelas. Donde finaliza este camino, se toma la Ruta Nacional 3 y se conduce hasta el kilómetro 531, punto donde se encuentra el Camino provincial 108-08 de acceso al sitio.
La pequeña localidad, también conocida como Oriente, tiene una hermosa diversidad de paisajes: la mayor parte corresponden a la llanura pampeana y son aptas para el trabajo agrícola-ganadero; el sudeste tiene playas que están bañadas por el océano y bordeadas por médanos; el extremo sur se hallan las lagunas campestres; y en medio el Río Quequén Salado que regala unas bellas cascadas.
Posee la estética de un pueblo de rural. De hecho, sus casas son bajas y el centro urbano se encuentra rodeado de seis plazas y plazoletas, entre las que se destaca la plaza Juan Maciel, la principal, en la que se puede encontrar juegos de recreación infantil, varios monumentos de interés histórico y más de 390 árboles.
Por otro lado, no se puede dejar de visitar la vieja estación de trenes que quedó detenida en el tiempo; la pintoresca parroquia de estilo gótico; entre otros edificios antiguos.
Las playas de Marisol no tiene nada que envidiarle a las playas del Caribe, dado que el mar se desplaza tranquilamente sobre las arenas finas y blancas. Además, se destaca que están repletas de lomas o médanos y variedad de flora marítima.
En esta zona se pueden aprovechar las canchitas de futbol, vóley y pequeños paseos con mesas y sillas que son perfectos para los mates de la tarde. Asimismo, existe la posibilidad de hacer cabalgatas por la costa o una travesía en cuatriciclos, motos o 4x4 en las dunas.
También se ofrece un safari fotográfico que permite descubrir los distintos rincones más alejados del centro urbano de la localidad. Además, se considera una ciudad con un buen pique para la pesca deportiva y actividades náuticas como la natación, surf, entre otras.
Cuando se dice que Oriente es un destino mágico, se refiere a que está dividida y limita por el Río Quequén Salado, el cual desemboca en el mar argentino y localiza la preciosa cascada Mulpunleufú, una caída cristalina que se presenta como un verdadero paraíso.
Aquí no solo se puede hacer kayak, sino que también se disfruta del dulce sonido de la naturaleza, la visita de la Cueva del Tigre y las espectaculares postales que regala el Puente Viejo, uno de los puntos considerados como monumentos históricos y naturales del pueblo.
A raíz de estas peculiares características, se levantó la reserva natural-marítima para mantener la zona prácticamente virgen y sin grandes construcciones que puedan perjudicar el ambiente.

