Ni lavandina ni detergente: el truco fácil e infalible para eliminar el mal olor de los repasadores sin arruinarlos
Con este sencillo truco casero, vas a poder eliminar el olor de los repasadores cada vez que lo necesites, sin gastar en productos caros y utilizando elementos que seguro ya tenés en casa. ¡Mirá cómo hacerlo!
El olor que suelen tomar los repasadores de la cocina es de los más desagradables, especialmente cuando se impregnan de humedad, grasa o “aroma” a frito, y ni hablar de los restos de comida. Este mal olor puede ser persistente, pero con un truco casero, fácil y económico, se puede eliminar rápidamente, sin usar lavandina ni detergente.
Estos trapos se usan a diario y tienen varias funciones, como limpiar superficies de la cocina, por ejemplo. Por eso, cuando adquieren mal olor, se vuelve tedioso siquiera tenerlos cerca. Para los amantes de la limpieza, antes de tirarlos, existe una técnica que los deja frescos, sin necesidad de recurrir a productos químicos caros.
Lo bueno de este truco es que vas a sacar el mal olor y las manchas de los repasadores sin mucho esfuerzo. Y, con el cuidado que corresponde, vas podés mantenerlos como nuevos, con su color original y sin que se rompan.
Según los especialistas, para esta sencilla técnica solo se necesitan dos productos que suelen estar en cualquier cocina: vinagre blanco y bicarbonato de sodio. Esto es clave, dado que si bien la lavandina (que se usa mucho) es efectiva, rápidamente deja sin color a los trapos, mientras que los detergentes deben usarse en cantidad para que sirvan bien.
También vas a necesitar un poco de agua caliente y jabón para evitar que el olor del vinagre se quede en el repasador. Pero ojo, no es solo cuestión de hacerlo al azar, hay un paso a paso que tenés que seguir para que funcione.
Paso a paso para sacar el mal olor de los repasadoresSi los repasadores de tu cocina están con ese mal olor a grasa, humedad o frito, no te preocupes. Hay una forma fácil, rápida y económica de dejarlos como nuevos, con productos hartos conocidos. Mirá cómo hacerlo:
Para que los repasadores no agarren mal olor de nuevo, hay que seguir ciertos cuidados. Acá te acercamos algunos consejos:
- Lavar con frecuencia: no dejes que se acumulen restos de comida y grasa. Es recomendable lavarlos al menos una vez a la semana, sobre todo si los usás todos los días. Esto evitará que los olores se queden pegados y se te complique sacarlos.
- Secado al aire libre: después de lavarlos, asegurate de que se sequen bien. Lo ideal es colgarlos al sol, porque los rayos solares ayudan a eliminar bacterias y a que se mantengan frescos. Además, el sol evita que la humedad se quede en los trapos, lo que podría generar malos olores.
- Evitar que se queden mojados: cuando termines de usar los repasadores, no los dejes mojados por mucho tiempo. Colgalos en un lugar ventilado para que se sequen rápido y evitar que la humedad se quede impregnada, lo que genera malos olores.
- Elegí qué trapos usás para cada cosa: para no mezclar olores y suciedad, conviene tener claro qué repasadores usás para cada tarea. Armá una separación: uno para limpiar las superficies de la cocina, como la mesada o la mesa, otro para uso personal (como los de mano o de secado), y otro para los que van a estar más cerca de la cocina, donde caen restos de comida y grasa.
- Hacer una limpieza profunda: cada tanto, podés hervir los repasadores con agua y vinagre para hacer una limpieza más profunda. Así eliminás cualquier residuo que haya quedado y los dejás como nuevos para más usos.

