Ni ventilador ni aire acondicionado: el truco tailandés para "combatir" el calor y refrescarse de manera económica
Este truco proveniente de Tailandia permite refrescar el hogar sin necesidad de usar artefactos ni métodos artificiales. Mirá cómo se hace y probalo para notar la diferencia, sin gastar “una fortuna” en luz.
En estas épocas de calor, por momentos pareciera que ni el ventilador basta para generar aire fresco, y prender el aire acondicionado termina trayendo una factura muy costosa de luz. Para no sufrir el calor adentro de casa y no gastar una fortuna, este truco tailandés muy fácil de implementar logra refrescar el hogar sin necesidad de tener los artefactos prendidos día y noche.
Se trata de un truco casero y económico que se puede poner en práctica para mantener el ambiente fresco, aireado y sin humedad, empleado en Tailandia desde hace siglos. Este método, que no contempla electrodomésticos, es perfecto si se desea ahorrar en luz y, a la vez, combatir las altas temperaturas.
Mirá de qué se trata y cómo hacer este truco milenario, que seguramente te ayudará a eliminar el calor de tu casa y a subsistir ante las temperaturas extremas.
Truco tailandés: así podés refrescar la casa sin ventilador ni aire acondicionadoSi bien esta técnica puede generar dudas por ser algo simple, en comparación con el aire que generan los artefactos eléctricos, es muy utilizada en las casas tailandesas y, efectivamente, funciona. Básicamente, consiste en utilizar hierbas frescas como la menta, el jengibre, o el limón para refrescar el aire.
Para llevarlo a cabo, se deben colocar ramas u hojas en jarrones o recipientes cerca de las ventanas, método que no solo ayuda a mantener el ambiente fresco, sino que también deja un aroma agradable. Muchas personas de la cultura tailandesa recomiendan hacer una mezcla propia de aceites esenciales de menta o lavanda, y luego rociarlo en sábanas.
También, se puede utilizar un humidificador con aceites esenciales frescos. Además de distribuir aire fresco, esta fórmula contribuye al sueño profundo, es decir, que ayuda a relajarse para dormir mejor y más fresco.
- Botella con atomizador (puede ser una de spray reciclada o cualquiera con pulverizador).
- Aceite esencial de lavanda (asegurate de que sea 100% puro).
- Agua.
- Un recipiente pequeño.
- Alcohol (opcional): algunas personas añaden unas gotas para ayudar a que el aceite esencial se mezcle mejor con el agua.

