Las fiestas clandestinas en el contexto de la pandemia del coronavirus se están saliendo de control: ahora no solo son organizadas ilegalmente con el consentimiento de un gran número de personas, sino que también son bendecidas en vivo por un cura.

Aunque sea de no creer, es lo que sucedió. Ya sea como un atractivo más para sumar al jolgorio, o como una broma de los organizadores, sobre los escenarios del evento que tuvo lugar el viernes de esta semana en el barrio privado Puerto Mbiguá de  Ituzaingóen Corrientes, apareció un sacerdote.

"En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, un fuerte aplauso para todos ustedes", se lo puede escuchar bendecir a John Rajimón, representante legal y rector del Colegio Roque González, en un video de uno de los participantes de la fiesta que se viralizó en Twitter.

La polémica no tardó en estallar en las redes sociales, y ante las críticas y el cuestionamiento de sus fieles, el cura respondió a la prensa local: "No sabía nada de la fiesta, era una inauguración de un centro de loteo y me invitaron", se defendió.

"Me sorprendí de ver tanta gente. No sabía que era un evento, vi muchísima gente, me pareció que no era un clima para una bendición. (Pero) subí al escenario, había un micrófono e hice la oración. Di la vendición y me fui", concluyó Rajimón.

A pesar del escándalo que suscitó el masivo evento, hasta el momento nadie presentó una denuncia ante la Justicia por la fiesta que tuvo lugar en el mismo predio donde el fin de semana anterior se había realizado un recital clandestino de los cumbieros Damas Gratis.

El concierto se lelvó adelante el 9 de julio que pasó, e informa Misiones Cuatro que la controversia se agrava con la confirmación de la participación del jefe del Servicio Penitenciairio Provincial, Manuel Dutto, en la misma. Pero no es el único: también habrían asistido "al menos tres jueces misioneros y una cantidad no determinada de funcionarios renovadores de segundas y terceras líneas", indica el medio, que no descarta que hayan habido nuevos contagios de Covid-19.

Alertado por la gran cantidad de fiestas clandestinas que están organizando en la región, el intendente de Ituzaingó, Eduardo Burna, expresó su indignación: “Quienes organizan y participan de esos encuentros, además de actuar de forma irresponsable, lo hacen a espaldas de las autoridades, exponiéndose a sanciones y al riesgo de contraer la enfermedad”.

“Es justamente el carácter clandestino de esos encuentros lo que dificulta su control, del mismo modo que un banco no puede anticipar si va a ser asaltado. No se trata de deslindar responsabilidades, sino de entender que esta clase de eventos lamentables son, en primer lugar, responsabilidad de quienes los organizan y de quienes aceptan participar”, cerró.