A pesar de que todavía no se pudo detectar cuál fue el componente con el que se “cortó” la cocaína responsable de la muerte de por lo menos 20 personas y otras decenas de personas internadas, los expertos ya comenzaron a elaborar una lista de "sospechosos". Dentro de este selecto grupo, el fentanilo se perfila como uno de los principales candidatos.

En lo que sí se pusieron de acuerdo las autoridades del Ministerio de Salud y del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, es en que estamos hablando de una sustancia que tenga opioide entre sus componentes. "No podemos determinar cuál es el componente. Indirectamente sabemos que es un opioide", señaló Sergio Berni, en una rueda de prensa que sostuvo junto con Nicolás Kreplak y con Carlos Bianco.

¿Qué es el fentanilo?

Dentro de esta descripción encaja perfectamente el fentanilo, el cual es inoloro y resulta ser entre 25 y 30 más potente que la heroína y entre 50 y 100 más fuerte que la morfina. Si es que se junta con estos receptores opiodies, los cuales se alojan en las áreas del cerebro responsables del dolor y las emociones, puede llegar a causar los siguientes síntomas: confusión, aletargamiento, problemas respiratorios, perdida del conocimiento y, en casos extremos, la muerte.

"Cuando las personas se vuelven adictas, la búsqueda y el consumo de drogas se apoderan de sus vidas”, señala el  Instituto Nacional de Abuso de Droga en los Estados Unidos (NIH). 

“Después de tomar opioides muchas veces, el cerebro se adapta a la droga, disminuyendo su sensibilidad, lo que dificulta sentir placer por cualquier cosa que no sea la droga. Cuando las personas se vuelven adictas, la búsqueda y el consumo de drogas se apoderan de sus vidas”, explica en su sitio web el Instituto Nacional de Abuso de Droga en los Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés).

En Argentina, este fármaco es difícil de obtener, incluso más difícil que la cocaína, por lo que su consumo ilegal es un tanto extraño. Además, ni siquiera se puede obtener en farmacias. No así en los Estados Unidos, donde se lo receta a pacientes con dolores intensos (por supuesto que en pequeñas dosis). Lamentablemente, en el país del norte su consumo en exceso aumentó directamente desde el comienzo de la pandemia. Para muestra un botón, 100.000 personas murieron por sobredosis entre abril de 2020 y abril de 2021.

Este fármaco puede consumirse mediante pastillas, molido o incluso inyectado.

En relación con esto último, The New York Times publicó un artículo al respecto, en el que señalaba a la mezcla con cocaína como una de las principales responsables de dichos decesos. ¿Por qué se llegó a esta situación? Debido a los problemas de suministro que sufrieron los traficantes, la mejor opción que encontraron fue cortar la cocaína con este fármaco, con el objetivo de “abultar su mercancía y mantener el flujo de drogas sin importar el costo humano”.

El problema en los Estados Unidos, si bien se agravó con la llegada del Coronavirus, data de la Presidencia de Barack Obama. A principios del 2016, la Agencia Antidrogas de EE.UU (DEA), aseguró que “las sobredosis relacionadas con el fentanilo están aumentando alarmantemente y representan una amenaza significativa a la seguridad y salud pública".

 

Lo dicen los estudios

En efecto, uno que se publicó recientemente en Nueva York, el cual trata en particular lo que hacen los opioides, responsabiliza el fentanilo por el aumento de fallecidos por sobredosis.

"El fentanilo es muy peligroso y potente y aumenta drásticamente el riesgo de sobredosis letal. Los socorristas y los presentes en la escena de una sobredosis de cocaína pueden considerar administrar naloxona, el fármaco de reversión de sobredosis que salva vidas, incluso si el paciente niega haber usado opioides", indica.

 

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