Rodolfo Samsó, más conocido como Alacrán, es uno de esos actores que dedicaron su vida a la comedia y se convirtió en uno de los humoristas más queridos. Desde sus inicios en la década del 90, ha aprendido a ganar su espacio dentro de la industria nacional y fue parte de innumerables éxitos como "VideoMatch" y "Sin Codificar", sin embargo, el camino de su vida no fue facil y el cambio cultural afecto su forma de hacer humor. Actualmente, se la rebusca para seguir trabajando en lo que tanto ama. 

Nacido en el barrio porteño de Caballito dentro de una familia de clase media. De su papá heredó el fanatismo por San Lorenzo de Almagro y de su mamá  el humor y el ser "mal hablado". A diferencia de otros actores de su época, él no tenía ningún tipo de vínculo con la actuación, ya que estudió la carrera de maestro en el colegio Mariano Acosta y trabajo en una fábrica que confeccionaba ropa. Su sueño en aquel entonces era podre crear su propia gran industrial textil, pero  en 1989, cansado de no poder llegar a fin de mes, empezó a estudiar teatro.

Alacrán estudió actuación para tener un ingreso más en su casa. 

Un estrellato inesperado

Samsó inicio su carrera como interprete, a principios de 1990, de la mano del teatro independiente en el "Pozo Voluptuoso" o "Parakultural". Dos años después, el director artístico de América TV, Roberto Cenderelli, reclutó a grupos de actores del movimiento underground para realizar un nuevo programa de humor que estaría bajo la guía del cómico, Alfredo Casero y llamado "De la cabeza". Desde aquel entonces llamo la atención la capacidad de hacer situaciones inconexas y su apariencia de frenético. 

También participó del ciclo "Cha Cha Cha", siendo uno de los pocos humoristas que se mantuvieron a lo largo de las cuatro temporadas que dicho programa se emitió. Allí se destacó su personaje, que luego le da su nombre artístico, "Alakrán", que era un comediante que tras cada chiste gritaba «¡Yupi!» y tiraba papelitos de colores. Otro papel destacado fue el de la "Señora Luna", que era la encargada de dar el beso de buenas noches a los chicos con estrepitosas historias. Además, colaboró en diversos proyectos como "Fer Play" y "La Banda Dominguera". 

El éxito de VideoMatch

En 1997 llegó una de las oportunidades televisivas más importantes de su carrera, ya que se pudo sumar al elenco estable de humoristas del exitoso "VideoMatch". Allí le dio vida al mítico "Fernandito", que rápidamente se volvió uno de los favoritos del show debido a su famosa frase "Me tomo un Agaromba y todo me chupa un huevo". Cada presentación del hombre generaba polémica, ya que era un personaje sin filtros y "muy mal hablado".   Asimismo, participo de numerosos sketches con los demás actores. 

Durante esos años de gloria, realizó obras teatrales con reconocidos cómicos como Jorge Corona, Alfredo Casero, entre otros. Años después, con el final del formato conducido por Marcelo Tinelli, se volvió un invitado habitual al programa "Sin codificar", "Bendita TV" y   "Peligro: sin codificar". A lo largo de su carrera, también se destacaron los personajes "El Wachón" (una parodia de "El Guason"), la Abuelita, El Maestro Zen (un gurú indio similar al Dalái Lama que, con el correr del tiempo, se va enamorando de la vida tramposa del argentino típico), el Payaso Amarguito (un payaso que frecuentemente cae en pozos depresivos), la Travesti Renée y Giuseppe Metralleta (un capomafioso de origen italiano).

El humor en el siglo XXI

Está más que claro que la cultura argentina ha cambiado considerablemente en estas últimas décadas, a raíz de esto, Alacrán debió readaptar su forma de hacer reír al público. En una entrevista comentó "La sociedad avanzó y lo que hace 30 años causaba gracia, hoy, es impensado".  Actualmente, se lo ve poco en televisión y se enfocó sobre todo a la radio, sin embargo, el mismo actor sostuvo que "Hay días en los que me piden que me quede en casa, y ahí es cuando aprovecho para cocinar y hacer otras cosas"

Como muchos humoristas, durante la pandemia se la tuvieron que rebuscar para subsistir y comenzaron a desarrollar proyectos personales. En el caso de Samsó, hace presentaciones en eventos privados y restaurantes. Además, vende saludos en formato videos para cumpleaños, despedidas de soltero y más. Estos contenidos son vendidos a través de su página y tienen un valor entre los 6.99 y 9.99 dólares

 

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