Terminaron las obras del Tren Roca: ¿Cómo seguirá el servicio esta semana?
Desde Trenes Argentinos confirmaron la finalización de la renovación del viaducto Barracas, un proyecto que había reducido la frecuencia de las formaciones a cada 20 minutos y eliminado los servicios directos, con lo cual la línea Roca recuperó su cronograma habitual.
Desde este lunes 20 de mayo, la frecuencia de los trenes de la línea Roca volvió a la normalidad, tras la finalización de las obras en el viaducto Barracas. Trenes Argentinos confirmó esta noticia después de dos semanas de operar con un cronograma especial del servicio eléctrico.
El pasado domingo se llevaron a cabo pruebas de peso con una locomotora en el tramo renovado del puente en Barracas y se verificó que todo está en óptimas condiciones para que los trenes vuelvan a utilizar su cronograma habitual.
A pesar de esto, la empresa estatal advirtió que podrían continuar algunas demoras y cancelaciones. Para hacer frente a los inconvenientes, se continuará implementando el sistema de refuerzo de colectivos desde Constitución hasta Temperley, con paradas intermedias en Avellaneda, Lanús, Banfield y Lomas de Zamora.
Estos micros hacia el sur del Conurbano bonaerense operarán en horarios específicos, de 6 a 10 de la mañana y de 15:30 a 20 horas. En tanto, el costo del servicio es de 270 pesos y se puede abonar con la tarjeta SUBE.
La normalización de los diagramas implica que los trenes circularán con los mismos horarios que tenían hasta el pasado 7 de mayo. Esto significa un tren cada 24 minutos en los ramales La Plata y Bosques vía Quilmes, uno cada 12 entre Constitución-Ezeiza y Constitución-Alejandro Korn, y uno cada 14 en el ramal Bosques vía Temperley.
Además, se restablece la operación de los trenes directos, que hacen paradas en algunas estaciones y luego no detienen su marcha hasta llegar a la estación cabecera Constitución.
Con la implementación del cronograma especial, desde el 8 de mayo viajar en el Tren Roca se convirtió en una tarea más difícil de lo habitual para los usuarios. La reducción en la frecuencia de los trenes provocó vagones repletos y las demoras y cancelaciones se volvieron moneda corriente.
En los ramales La Plata y Bosques vía Temperley, los trenes pasaban cada 40 minutos, mientras que entre Plaza Constitución y Berazategui lo hacían cada 20 minutos, con constantes demoras y reprogramaciones. Los servicios que conectan Constitución con Ezeiza, Alejandro Korn y Bosques operaban cada 20 minutos, y entre Constitución y Temperley, cada 10.
Además, la falta de controles de seguridad a bordo de las formaciones se convirtió en una preocupación debido a la gran cantidad de personas que viajaban en condiciones de hacinamiento. Esta situación generó que, para los pasajeros del Tren Roca, prácticamente todo el día se sintiera como hora pico.
Las complicaciones para viajar afectaron a aproximadamente 600 mil personas por día, quienes utilizan este medio de transporte para conectar el sur del Conurbano con la Ciudad de Buenos Aires.
Los trabajos en el viaducto Barracas que iniciaron el 8 de mayo incluyeron el desarme de tramos de vías, el retiro de piedra balasto y la recomposición del arco mediante hormigonado.
Tras varios días de trabajo, se logró una recuperación fundamental de la estructura del puente, construido en la década de 1920, que había alcanzado un estado en el que no era seguro para el tránsito de trenes.
La obra de reparación estaba inicialmente programada para tres semanas, pero se pudo concluir en menos de 2 semanas. Durante este proceso, se logró abordar grietas y daños en la mampostería, que exigían una reparación urgente debido al paso del tiempo y la constante circulación de trenes.

