Tomate al rojo vivo: subió más del 60% en una semana y el kilo se vende hasta $3.000
Así surgió de un relevamiento de Crónica en verdulerías de la ciudad de Buenos Aires. Comerciantes reconocieron que el fuerte incremento provocó derrumbe del consumo. Qué dicen los especialistas sobre la escalada de precios.
Por Juan Bernardo Domínguez
@juanbjd
Las hortalizas son una fuente nutritiva básica para una dieta diaria equilibrada. Tienen un gran valor alimenticio por sus contenidos en vitaminas, minerales y fibras.
El tomate es una de las más importantes en la gastronomía argentina, ya que los datos oficiales indican que su consumo ronda los 16 kilos anuales por persona y, dentro del rubro, esa ingesta sólo es superada por la papa.
Su producción se desarrolla en aproximadamente 17.000 hectáreas. Alrededor del 60% está destinada al mercado para el consumo en fresco, como para la elaboración de ensaladas; y un 40% para su uso industrial, con el fin de su procesamiento en salsas y puré, entre otros artículos.
Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), las hortalizas se canalizan de manera comercial en un 23,1% en supermercados y en un 20,3% en autoservicios, mientras que la mayoría se vende a través de verdulerías, con el 51,5%.
Precisamente en éstos últimos comercios, crónica.com.ar realizó este lunes un relevamiento con dueños de locales de la ciudad de Buenos Aires, que arrojó que el valor del kilo de tomate aumentó más del 60% en una semana.
“Yo vendía el kilo a $1.800 y tuve que ponerlo a $3.000”, dijo a este medio Carolina, dueña de dos verdulerías situadas en el barrio porteño de Palermo. Lo que representa un incremento de precios del 66%.
La comerciante detalló que ese es el valor tanto del redondo como del perita, que son las variantes de mayor consumo. El cherry, en tanto, cuesta $4.000 en su local.
Al ser consultada sobre por qué tuvo que cambiar de manera brusca el precio del kilo de la hortaliza, Carolina explicó que el precio del cajón de 14 kilos ahora era $30.000, cuando hace una semana le había costado $18.000.
"Y así no se vende prácticamente nada", protestó la comerciante, quien dijo que también registró caída del consumo en otros productos, a raíz de la pérdida del poder adquisitivo de sus clientes por la crisis, lo que derivó en que en los últimos días sus cajas tuvieron "un 50% menos" de recaudación.
Gabriel, dueño de una verdulería ubicada en el barrio porteño de Almagro, también registró el fuerte salto de precio del producto. “Entre $2.000 y $3.000 tenemos que vender ahora el kilo de tomate de primera”, puntualizó al hacer una evaluación incluyendo a sus colegas y dijo que, “por ahora”, puede comercializar en su local a $2.500 el redondo y el perita, en tanto que al cherry lo tiene a $3.500.
El comerciante dijo a este medio que el fuerte aumento de precio derivó en una “baja del consumo” de la hortaliza, pero “es algo que se vende igualmente”, aunque sus clientes se llevan “menos cantidad” que la usual y hasta lo hacen por dos o tres unidades.
La mala calidad del producto y las causas del brutal salto del precio del kilo de tomatesEl cultivo del tomate tiene lugar en las provincias de Mendoza y San Juan (Cuyo); Salta, Jujuy y Tucumán (NOA); Corrientes y Formosa (NEA); Río Negro y Buenos Aires, lugar en el que se destacan los cinturones hortícolas ubicados alrededor de las grandes ciudades y que abastecen a los centros de consumo.
El jefe del Departamento de Información y Estadísticas del Mercado Central de Buenos Aires, Oscar Liverotti, analizó este lunes que el fuerte salto del precio del tomate "es una cuestión de estacionalidad, de que se agotan las condiciones climáticas para la hortaliza".
El especialista explicó a este medio que, “producto del frío” de estos días, cayó la producción en el Cinturón Verde de Buenos Aires.“Normalmente, se da para el 15 de mayo, cuando suelen caer las primeras heladas en la provincia”, agregó.
Liverotti manifestó que “las plantas están casi agotadas a nivel desarrollo en esa zona", pero especificó que “ya va a empezar en la nueva, que es la de Jujuy, Salta y Tucumán; la del NOA”.
Además, señaló que “sube el precio debido a la merma de oferta de tomate por la rotación de zonas”, al tiempo que señaló que eso también está relacionado con la “mala calidad” del producto que hay a disposición.
“Lo poco que hay no tiene calidad porque se está agotando la zona de producción nuestra y sólo hay algo de la de Corrientes. Entonces, lo de buena calidad, quizá diez bultos, sale mucha plata”, concluyó.
Por J.B.D.

