PASO A PASO

Trucos para limpiar las hornallas de la cocina y dejarlas relucientes

Para llevar adelante esta serie de métodos para limpiar los quemadores de la cocina a gas se necesitarán elementos simples y económicos que se encuentran en cualquier hogar.

Uno de los elementos más utilizados en una casa es la cocina, ya que preparar una comida es algo de todos los días, pero el uso continuo provoca un gran desgaste, sobre todo en los quemadores, los cuales se van afeando y oxidando de a poco. Sin embargo, existen trucos para limpiar las hornallas y dejarlas como nuevas.

Si bien hay cocinas eléctricas, en este caso el truco aplica para las que son a gas, por lo cual es esencial mantener los quemadores limpios y evitar la corrosión con el paso del tiempo.

En esta situación, los elementos simples y económicos que se van a utilizar son vinagre, bicarbonato, amoníaco y agua oxigenada, aunque hay distintos pasos para realizarlos según el material.

Trucos para limpiar las hornallas de la cocina

Con vinagre y bicarbonato: aquí la importancia va a estar en el agua, y hay que preparar un recipiente, o el propio fregadero, con agua muy caliente, y le vamos a echar un buen chorro de vinagre y cinco cucharaditas de bicarbonato.

 

Metemos los quemadores en el agua y dejamos actuar durante un par de horas, y cuando pasen, sacamos los quemadores y los limpiamos con un estropajo o con un rascador. Si la suciedad no desaparece del todo, podemos repetirla tantas veces como queramos.

Agua oxigenada y bicarbonato: lo primero que vamos a hacer aquí es rascar en seco, con un rascador o con un estropajo de aluminio, los quemadores. De esta manera vamos a eliminar la suciedad menos incrustada y a separar la que lo esté más.

 

 Bicarbonato y agua oxigenada es otra combinación (Imagen ilustrativa).
 Bicarbonato y agua oxigenada es otra combinación (Imagen ilustrativa).

Después, vamos a espolvorear el bicarbonato sobre los quemadores y, cuando se haya agarrado a todas las manchas, lo rociamos con el agua oxigenada. La reacción acabará con la suciedad que quede y después, solo hay que retirar los restos con un paño húmedo.

Amoniaco y una bolsa hermética: nada disuelve mejor la suciedad de los fogones que el amoniaco. Mete cada quemador en una bolsa con cierre hermético, esto es importante porque de lo contrario no va a funcionar. Ten cuidado y usa esto como un remedio de emergencia, porque andar con amoniaco no es lo más aconsejable en ningún caso.

 

 Hay que tener cuidado al usar amoníaco (Imagen ilustrativa).
 Hay que tener cuidado al usar amoníaco (Imagen ilustrativa).

Añadir 50 ml a la bolsa con el quemador y ciérrala herméticamente. Agita un poco la bolsa para que el amoniaco se reparta por toda la superficie de los quemadores y déjala reposar durante 12 horas. Después, abre la bolsa en un lugar ventilado porque los vapores que saldrán de ella son nocivos, y tira el líquido resultante. Tome los quemadores y límpialos con estropajo y jabón para quitarles el olor y ya verás que quedan como nuevos.

 

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