A solo 48 horas del comienzo de un nuevo ciclo lectivo, la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires lanzó una nueva campaña que busca concientizar sobre el consumo de alcohol en el marco del denominado Último Primer Día de clases (UPD), un festejo que realizan estudiantes que cursan el último año del secundario.

Por cuarto año consecutivo, esta iniciativa brinda una serie de consejos para madres, padres y personal de la educación a través de una campaña llevada a cabo en forma conjunta por el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos y el Observatorio de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, coordinados por la Defensoría.

"La campaña 2022 se denomina ´Diversión y alcohol, asuntos separados´ y busca problematizar la relación entre consumo de alcohol y diversión juvenil a partir de la difusión, en redes sociales, de una serie de recomendaciones para madres, padres e integrantes de las comunidades educativas", informó el defensor adjunto, Walter Martello.

El Último Primer Día es una tradición que realizan los estudiantes adolescentes en alusión a su último primer día en la secundaria, que suele vincularse con el excesivo consumo de alcohol por parte de los jóvenes. 

Por ello, en el marco de una nueva campaña, desde el organismo recomendaron comenzar a hablar "con hijas e hijos sobre las consecuencias del consumo excesivo de alcohol" y alojar y contener a los jóvenes, "no dejarlos solos". Además, señalaron la importancia de "trabajar y promover, desde la escuela, prácticas de cuidado entre pares".

En tanto, remarcaron la necesidad de abordar las consecuencias de asociar el consumo de alcohol con la diversión y aconsejaron hablar "sobre sus consecuencias físicas y sociales, con información científicamente validada y actualizada".

El consumo excesivo de alcohol incrementa las posibilidades de ejercer y/o padecer acciones violentas y accidentes de tránsito.

"Concienticemos que el consumo en exceso implica menos autocontrol y reduce la capacidad de procesar información: incrementa las posibilidades de ejercer y/o padecer acciones violentas y accidentes de tránsito", indicaron.

Asimismo, desde el organismo sostuvieron que "el abordaje puede trabajarse como parte de los acuerdos institucionales de convivencia de las escuelas, construidos conjuntamente entre toda la comunidad educativa, de modo que se reafirme la responsabilidad colectiva en torno a las prácticas de cuidado para este día".

En tanto, señalaron que "las medidas que se tomen desde la escuela no deben ser únicamente prohibitivas o sancionatorias. Trabajemos el UPD como un hecho pedagógico y reflexionemos críticamente sobre estas prácticas", recomienda el organismo.