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Viajá a Europa sin salir de Buenos Aires: dos colonias alemanas para disfrutar de las tradiciones y la gastronomía

En una propuesta ideal de turismo cultural a pocos kilómetros de Capital Federal, estas aldeas alemanas parecen detenidas en el tiempo gracias a vecinos que mantienen vivas las tradiciones de sus antepasados inmigrantes.

Los pueblos fundados por inmigrantes conservan una esencia única que los convierte en verdaderos tesoros culturales. Incluso, caminar por sus calles no solo es viajar en el tiempo, sino que la visita de la arquitectura te traslada a un rincón europeo y hasta se degustan los mejores sabores de las tradiciones.

 Estos destinos, muchas veces olvidados por el turismo masivo, ofrecen una experiencia auténtica y amplios espacios verdes. Además de su valor patrimonial, estos pueblos son una alternativa perfecta para quienes buscan escapadas cercanas, tranquilas y llenas de identidad

Dos colonias alemanas para disfrutar de las tradiciones y la gastronomía Colonia Hinojo

Ubicada a solo 15 kilómetros de Olavarría y es reconocida como el primer asentamiento de alemanes del Volga en Argentina en 1878. Geográficamente, se sitúa a unas 4 horas de viaje de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la cercanía de reconocidas localidades turísticas. 

El viaje hasta allí es muy fácil y directo. Simplemente, salir de la ciudad por la Riccheri y continuar por la Autopista Ezeiza-Cañuelas. Luego, tomar la Ruta Nacional 3 hasta Azul y doblar por la Ruta Nacional 226. A la altura del kilómetro 26 de dicha ruta, se encuentra la Avenida Crotto que ingresa al paraje. 

Este pintoresco pueblo bonaerense conserva con orgullo las tradiciones de sus fundadores, ofreciendo a los visitantes una experiencia única que combina historia, cultura y gastronomía en un entorno que parece detenido en el tiempo.

 Arquitectura fascinante y rincones que parecen de Europa.
 Arquitectura fascinante y rincones que parecen de Europa. 

Uno de los principales atractivos de la localidad es el Museo Municipal de los Alemanes del Volga "Ariel Chiérico", que recientemente renovó sus muestras permanentes para destacar las costumbres cotidianas y celebraciones de la comunidad alemana. Las exposiciones incluyen trajes típicos de danzas alemanas, utensilios de cocina, libros de recetas y fotografías históricas que permiten a los visitantes sumergirse en la vida de los primeros colonos.

Por otro lado, la gastronomía es otro de los pilares de Colonia Hinojo. Cada año, entre marzo y abril, se celebra la Kreppelfest, una fiesta tradicional que rinde homenaje a la cultura alemana del Volga. Durante el evento, los asistentes pueden disfrutar de platos típicos como kreppels, varenikes, strudel y riwwel kuchen. 

Para terminar con el recorrido por Colonia Hinojo no se puede dejar de visitar la Parroquia Natividad de la Santísima Virgen, la plaza principal con un tablero de ajedrez pintado en el suelo, y el primer Almacén de Ramos Generales fundado en 1885. Además, se puede visitar una réplica del submarino ARA San Juan, en homenaje a los 44 tripulantes fallecidos. 

Disfruta de las costumbres alemanas en Colonia Hinojo.  
Disfruta de las costumbres alemanas en Colonia Hinojo.  
Germania 

Es una pequeña localidad “escondida” dentro del partido de General Pinto, el cual está situado en el noroeste de la provincia de Buenos Aires y a unos 370 kilómetros de Capital Federal, es decir, poco más de 3 horas de viajes en vehículo propio.

El trayecto hasta allí es sumamente sencillo. De hecho, se sale de la ciudad por la Perito Moreno hasta el empalme con la Ruta Nacional 7. Conducir por dicho camino hasta Alberdi y allí doblar por la Ruta Germania / Trigales que lleva a la entrada del sitio. 

Más allá de su ubicación, llama la atención por su particular nombre, el cual proviene de la estancia La Germania, propiedad de Carlos y Roberto Gunther, en cuyas tierras se asentaron los primeros pobladores y luego creció con la instalación de la estación de tren.

Germania: un pueblo
Germania: un pueblo "detenido en el tiempo".  

Germania invita a los visitantes a recorrer sus calles tranquilas y descubrir rincones que parecen detenidos en el tiempo. Entre sus atractivos se destacan el almacén de ramos generales Sol de Mayo, la panadería de Piñeiro, la herrería de Alberto Delménico y la peluquería de Miguel Pérez, todos los establecimientos que mantienen viva la memoria de los primeros años del pueblo

La gastronomía es un pilar fundamental. Los sabores tradicionales se celebran en eventos como la Fiesta Provincial de la Vaquillona, donde los visitantes pueden disfrutar de platos típicos y participar en actividades que resaltan las costumbres locales. Además, es reconocida por elaborar el strudel más grande de Argentina.

Para quienes buscan una escapada diferente, ofrece una experiencia auténtica y enriquecedora. Su combinación de historia, cultura y tradiciones vivas la convierten en un destino ideal para conectarse con las raíces inmigrantes que forman parte del mosaico cultural argentino.

Degusta los mejores studels de Buenos Aires.  
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