Ni Areco ni Carlos Keen: tres pueblos cerca de Buenos Aires donde el asado es una experiencia turística imperdible
Estos destinos son ideales para una escapada de pocas horas, ya que la gastronomía criolla, los paisajes rurales y el ritual de la parrilla se combinan para ofrecer una experiencia auténtica, perfecta para las familias.
El fin de semana de Pascua es la excusa perfecta para cortar con la rutina y regalarse una escapada sin estrés ni valijas pesadas. Además, con el otoño recién empezado y el clima todavía amable, la idea de salir a respirar aire puro, caminar sin apuros y disfrutar del paisaje cobra más sentido que nunca.
Además, si se busca descansar bien, no puede faltar la buena comida. Por eso, elegir pueblos con una propuesta gastronómica destacada es casi una regla. Más precisamente, lugares donde el asado se hace a la leña, las pastas son caseras, y el postre viene con historia.
Comer rico no es solo un plan: es parte esencial del viaje, una experiencia que suma a la desconexión y convierte cualquier viaje cerca del hogar en algo memorable. Porque a veces, el mejor plan está a solo un par de horas de CABA y a un buen plato de distancia.
Tres pueblos cerca de Buenos Aires donde el asado es una experiencia turística imperdible AzcuénagaA solo unos kilómetros de San Andrés de Giles, se presenta como uno de esos pueblos bonaerenses que parecen detenidos en el tiempo. Calles de tierra, casas centenarias y una estación de tren que guarda historias de antaño componen el encanto rural de este destino cada vez más elegido por quienes buscan desconectar sin irse lejos.
Si hay algo que convierte a Azcuénaga en un plan irresistible, es su propuesta gastronómica. Parrillas al aire libre, bodegones familiares y restaurantes de campo celebran la cocina criolla con asados a la leña, empanadas caseras y dulces regionales.
La experiencia va más allá del plato: es comer bajo los árboles, en patios amplios, con vino en copa y sobremesa larga. Cada comida es un homenaje a la tradición argentina, servida con hospitalidad de pueblo y sabor a campo.
Ubicado a tan solo una hora y media de la Ciudad de Buenos Aires, es un encantador pueblo que combina historia, arquitectura y naturaleza. Fundado en 1889, este destino conserva su trazado original con una pintoresca plaza octogonal y edificaciones de estilo neogótico, como la Iglesia de Nuestra Señora de Luján.
Sus calles arboladas y casonas antiguas han sido escenario de numerosas producciones cinematográficas, lo que le ha valido el apodo de "pueblo de película". Asimismo, Uribelarrea es el destino ideal para quienes buscan una escapada que combine sabor, tradición y un entorno rural encantador.
La gastronomía es uno de los principales atractivos, ya que ofrece una amplia variedad de opciones para los amantes de la buena comida: desde parrillas tradicionales que sirven costillares a la estaca y empanadas criollas, hasta bodegas artesanales como viñedos que brindan degustaciones de vinos locales.
A unos 100 km de la Ciudad de Buenos Aires, este pequeño paraje en el partido de Mercedes es sinónimo de gastronomía de campo. De hecho, se convirtió en un clásico para quienes buscan pasar el día entre empanadas, fiambres caseros, pastas amasadas a mano, y asados bien criollos.
El pueblo prácticamente gira en torno a la comida: hay más de 20 restaurantes, pulperías y casas de campo que ofrecen menús abundantes, con vino, postre y sobremesa larga, al mejor estilo dominguero. Por ello, si lo tuyo es el turismo rural con sabor, este lugar nunca falla.
Además del buen comer, el entorno rural acompaña: calles de tierra, caballos, sulkys y almacenes antiguos que refuerzan ese aire de campo auténtico. Muchos turistas llegan en auto, otros en bici, y hay incluso un tren turístico que hace la experiencia aún más pintoresca.

