Cerró otra fábrica: 35 trabajadores quedaron en la calle y venden productos para sobrevivir
La empresa a cargo de la planta, que funcionaba hacía 30 años en Tierra del Fuego, producía sábanas. Conocé el desgarrador testimonio de una mujer despedida.
La empresa textil Blanco Nieve, fabricante de la marca Casablanca, cerró tras 30 años de actividad en la ciudad de Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego.
La delegada de los trabajadores que quedaron en la calle y secretaria gremial del Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA), Marcela Cárdenas, denunció que se despidió a los 35 empleados de la compañía sin habérseles pagado la indemnización correspondiente, al tiempo que aseguró que no cobraban los salarios desde agosto último. Los afectados son 32 operarias y 3 administrativos.
Todas las noticias de Crónica, EN VIVOLos trabajadores despedidos decidieron permanecer dentro del establecimiento fabril y algunos lo abandonan sólo para salir por toda la provincia a vender las sábanas que ellos mismos fabricaron, en busca de cobrar lo que se les adeuda.
“Es inaudito que los trabajadores tengamos que estar reclamando lo que nos corresponde por ley”, se quejó Cárdenas.
Además, en declaraciones radiales, remarcó: “Nuestro pedido es que nos paguen al 100% la indemnización”.
La delegada contó que, el viernes último, los empleados ahora despedidos se presentaron a trabajar en el horario habitual.
“Y nos encontramos con las instalaciones cerradas. Llamé al responsable de Recursos Humanos y lo único que me dijo fue que la planta no abría más las puertas. No me dio tiempo para indagar ni reclamar”, precisó.
Cárdenas contó luego que, al mediodía del viernes último, “empezaron a llegar los telegramas de despido aduciendo problemas de baja de ventas”.
La delegada contó que nunca había escuchado el argumento de la supuesta merma en la comercialización en las audiencias que se realizaban en el Ministerio de Trabajo provincial debido a los salarios adeudados.
“Acá, en Blanco Nieve, somos todas mujeres trabajadoras y sostén de hogar. En este momento sentimos rabia e impotencia”, finalizó.

