Dejó el modelaje, se sacó los implantes y hoy se siente "más humana": la nueva vida de Carolina Oltra
Carolina Oltra, la ex mujer de Freddy Villarreal dio un giro completo gracias a una nueva profesión que la volvió a conectar con su cuerpo. Conocé todos los detalles en la nota.
Tal vez no conocían su nombre, pero en lo más alto de su carrera debieron ser minoría los argentinos que no conocían su rostro. Durante su trayectoria como modelo, Carolina Oltra se convirtió en una de las más buscadas en industria, pero aún en lo más alto sabía que no era lo que quería hacer de su vida. Por suerte, hoy en día puede decir que está haciendo lo que ama, rodeada de quienes ama.
Carolina nació en el seno de una familia pública: hija del piloto de automovilismo Silvio Oltra, cuyo nombre quedó en la historia debido a la trágica y misteriosa naturaleza de su muerte, y de la ex modelo y hoy conductora Elena Fortabat, quien siempre la motivó a no quedarse quieta. "No quiero que estés en casa mirando el techo, buscá laburo", recuerda Carolina que le dijo su madre cuando terminó el secundario.
Curiosamente, no fue su madre, sino su padre quien le dio el pie para comenzar su carrera en modelaje. Luego de que el avión en el que Silvio Oltra viajaba junto a su amigo, Carlitos Menem Jr, estrellara, el público tenía preguntas. Y una vez que Carolina, quien tenía apenas nueve años al momento de la tragedia, terminó sus estudios secundarios y comenzó a buscar trabajo, el público comenzó a hacerle esas preguntas a ella:
"Surgió la chance de hacer una nota después de muchos años de la muerte de mi padre. Me daba vergüenza, la terminé haciendo, tuvo repercusión, la vio gente de agencias de modelos y me empezaron a llamar. Como estaba sin hacer nada y mientras me decidía comencé a modelar. Un trabajo trajo otro y me enganché", relató la ex modelo a La Nación.
Carolina tomó impulso y creció a gran velocidad, llegando a ser una de las estrellas en la agencia de modelaje de Leandro Rud. Y si bien el trabajo era bueno y pagaba bien, su mente seguía volviendo al sueño que había dejado por la mitad: la educación. "Desde chica siempre quise estudiar algo. Primero hice Comunicación Social en la Universidad Austral, pero no me enganché", confesó Oltra.
El momento llegó cuando su recorrido como mannequin estaba en el mejor momento, y en pocos años su vida dio un giro completo: se recibió de counseling en 2009, mientras estaba embarazada de su primera hija con el humorista Freddy Villarreal; atravesó un público divorcio y comenzó a salir con su actual pareja, el corredor de automovilismo Emanuel Moriatis, y a los cinco años tuvo con él a su segundo hijo, Constantino. Ese mismo año, decidió estudiar coaching ontológico.
De reina del modelaje a coach ontológica, y la decisión de remover sus implantes mamarios
Oltra define su profesión como "un proceso corto en el cual dos personas interactúan por medio de una conversación y a través de diferentes preguntas específicas, una lleva a la otra a concretar lo que desea. Básicamente, es eso, para que logre pasar del estado actual al ideal". La profesión es nueva, introspectiva y obligó a la ex modelo a hacer un inventario emocional: "Empecé a cuestionar mi vida en general, a revisar todo y empezar a mejorar. También me ayudó a dejar de fumar".
Pero tal vez el impacto más grande que tuvo en su vida fue sobre su propio cuerpo, Gracias a eso, Oltra se sacó los implantes mamarios: "Desde que me quité las siliconas estoy súper. Me produjo varios cambios, además de liviandad, me sorprendió porque antes no sentía bien dos dedos de la mano izquierda, y el día después de la operación fue automático, volví a tener la sensibilidad de nuevo", señaló Oltra.
"Encima los médicos que hacen estas intervenciones te dicen que no pasa nada. Yo lo comparo con la venta de cigarrillos, alcohol y alimentos nocivos para la salud, que no están prohibidos, pero por lo menos la gente tiene la información de que hacen mal, cosa que con los implantes mamarios no pasa", sostuvo la ex modelo, quien recibió apoyo de su marido y su familia a la hora de remover los implantes.
Su nuevo trabajo también le dio una nueva perspectiva sobre la muerte de su padre: "Me sirvió para comprender todos estos juegos de la mente, cómo una se protege, por qué actuamos como actuamos, empecé a entenderme. Nunca sentí odio ni rencor por lo que pasó con mi papá. Sí, desde el primer día sentí, siento y sentiré mucho dolor y tristeza por su ausencia, eso me pesó, tenía tan solo nueve años", rescató la madre de dos para La Nación.
Oltra habló en varias ocasiones sobre los rumores de un atentado, y hasta el día de hoy su respuesta es la misma: "Creo que hace años que están todos tratando de buscar a los culpables, tratando de ver quién va a pagar el daño que hicieron o, en este caso, las muertes que han provocado", expresó en diálogo con LAM. "La verdad es que a mí no me suma en nada eso, yo no puedo vivir mi vida pensando en lo que pasó, con odio, con rencor, tratando de buscar al culpable", aseguró.
Sobre su futuro en los medios, Oltra no negó la posibilidad de volver al modelaje, pero aseguró que era una fase que ya dejó detrás: "No lo disfrutaba más, por eso abandoné y en su momento hice teatro, me ofrecieron hacer TV. Si me llaman para una campaña puntual o comercial la hago, pero pasarela no. Hace diez años tengo un programa en Somos Zona Norte que se llama San isidro hoy; hago lo que me gusa, sobre todo entrevistas. Hoy me siento más real, más humana", concluyó.

