El canciller de Irán viaja a Suiza para exigir a Estados Unidos el cumplimiento pleno del acuerdo de paz
Tras la reciente firma de un memorando de entendimiento, Teherán eleva la presión al denunciar las ofensivas militares de Israel en el Líbano y ordenó el cierre inmediato del estrecho de Ormuz.
La estabilidad global atraviesa una de sus horas más críticas. Este sábado, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, partió hacia Suiza con una misión diplomática urgente para reclamar a Washington la aplicación inmediata de los puntos pactados en el memorando de entendimiento suscrito hace apenas unos días.
En este contexto, la delegación persa sostiene que el pacto fue vulnerado sistemáticamente por la continuidad de los bombardeos israelíes en el sur del Líbano y con la estrategia deliberada debilitar la posición de influencia en la región.
"Estamos en Suiza para exigir la ejecución de los compromisos adquiridos y aclarar cómo pretende la otra parte cumplir con sus obligaciones", declaró el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores.
A pesar de los esfuerzos de mediación internacional, que incluyen la actuación de Catar y Pakistán, las hostilidades no cesan. En las últimas 24 horas, se contabilizaron decenas de víctimas mortales en el sur libanés, lo que llevó al ejército iraní a tomar una medida drástica: el cierre del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo.
Esta decisión, que afecta a una de las arterias energéticas más importantes del mundo, fue comunicada como una respuesta directa a lo que Teherán considera una inacción deliberada de la Casa Blanca para contener a su aliado regional.
"Si la agresión prosigue, se implementarán medidas adicionales para obligar al agresor a cumplir lo estipulado", advirtió el alto mando militar iraní en un mensaje difundido por la televisión estatal.
Ante la escalada de las últimas horas, la respuesta de Washington no se hizo esperar. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, confirmó que viajará en los próximos días a Suiza para participar personalmente en nuevas rondas de negociación con las autoridades iraníes, buscando desactivar la crisis en un momento de tensión regional extrema tras el anuncio de Teherán sobre el bloqueo de la ruta clave para el comercio energético global.
"Espero partir en algún momento de los próximos días", afirmó Vance durante una breve intervención ante la prensa, donde evitó profundizar en los detalles tácticos, pero enfatizó que la diplomacia sigue siendo la prioridad de la Casa Blanca.
Mientras el mercado petrolero reacciona con incertidumbre al anuncio del cierre del Estrecho de Ormuz, la Casa Blanca busca contrarrestar la narrativa iraní y reafirmar su compromiso con la estabilidad en la región, manteniendo la esperanza de que las conversaciones en suelo suizo logren encauzar nuevamente los puntos del memorando firmado recientemente.
De hecho, el Comando Central estadounidense (CENTCOM) sostuvo que el tránsito marítimo no esta interrumpido y que los buques comerciales continúan navegando por el estrecho.
Mientras tanto, en Suiza, la incertidumbre es absoluta. Si bien delegaciones técnicas de ambos países se encuentran en el lugar, las autoridades mantienen un perfil bajo y aún no confirmaron cuándo será la próxima reunión.
La comunidad internacional observa con preocupación cómo este "Acuerdo de Islamabad", presentado inicialmente como una hoja de ruta para la paz y la apertura del comercio naval, se desmorona ante la realidad de una ofensiva militar que, lejos de detenerse, se intensifica en varios puntos estratégicos de Medio Oriente.

