"El Niño" vuelve a Argentina y anticipan 3 fenómenos extremos
El organismo internacional actualizó sus proyecciones sobre el impacto climático en la región y reveló los eventos meteorológicos críticos que inquietan a los especialistas.
La estabilidad climática parece haber llegado a su fin. Tras el reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la preocupación escaló a nivel global porque hay altas probabilidades de que el fenómeno de "El Niño" se instale en Sudamérica.
¿Que es el fenómeno de "El Niño"?
El Niño, junto a su contraparte La Niña, representa una oscilación climática natural caracterizada por cambios significativos en la temperatura del océano Pacífico ecuatorial.
Es decir, este fenómeno altera la circulación atmosférica a escala global, desencadenando eventos meteorológicos extremos con una periodicidad de entre dos y siete años y una duración que suele oscilar entre los nueve y doce meses.
El antecedente más cercano es lo que vivimos entre 2023 y 2024; ese episodio fue clave para marcar un récord preocupante: fueron los dos años más calurosos de la historia desde que existen registros climáticos
La proyección de la OMM para los próximos meses indica un escenario donde las temperaturas se mantendrán por encima de los promedios históricos en prácticamente todo el globo, una tendencia que ya comienza a divisarse en los pronósticos trimestrales para territorio argentino.
El caso argentino y los efectos que podría producir "El Niño" en el territorio
Para comprender el alcance del fenómeno, la titular de la OMM desglosó tres áreas críticas de impacto en el continente.
El impacto en la zona costera: El fenómeno conocido como "Niño Costero", que afecta primordialmente a Perú y Ecuador, se traduce en un aumento drástico de las lluvias y un calentamiento anómalo de las aguas. Esto no solo altera el ecosistema marino, sino que desmantela la industria pesquera regional.
Sequías extremas en el norte y el noreste: estos periodos demostraron, en episodios pasados, ser capaces de paralizar infraestructuras críticas, como es el caso del acceso al agua potable y el manejo de recursos hídricos.
Estrés térmico e inundaciones: a nivel local, la combinación de temperaturas elevadas y la alternancia descontrolada entre sequías y lluvias intensas pone en riesgo a la población argentina.
La posibilidad de inundaciones repentinas tras periodos de estrés térmico es una constante que requiere máxima atención de parte de las autoridades de gestión de riesgo.

