¡EXCLUSIVO! Testimonios en la Marcha Universitaria: esto dice la gente
Varios móviles de Crónica cubren la marcha en los diferentes puntos en las que se desarrolla y allí dialogaron con los manifestantes. Así, estudiantes, profesores y más se pronunciaron.
En una jornada marcada por la protesta, la Marcha Federal Universitaria se desarrolló en los puntos más importantes del país dónde miles de manifestantes hicieron su reclamo al gobierno de Javier Milei.
De esta manera, Crónica realizó una cobertura completa de la protesta y en los diferentes puntos de concentración de estudiantes y docentes conversó con varios de estos para conocer su opinión y darle visibilidad a su testimonio.
La palabra de una joven estudiante
Una estudiante secundaria participó de la marcha universitaria realizada en Plaza de Mayo, donde docentes y alumnos reclamaron al gobierno de Javier Milei por el financiamiento de las universidades públicas.
La joven, identificada como Renata, asistió con un cartel que decía: "Mi papá es obrero. Yo quiero ir a la UBA". En diálogo con Crónica, explicó: "Con esto quiero aludir a que todos tenemos que tener las mismas oportunidades, seamos hijos de un obrero o hijos de un abogado".
Al ser consultada sobre el ajuste en el sistema educativo estatal, sostuvo: "No me parece bien eliminar la educación pública de todas las variedades de un trabajador, sea metalúrgico, mecánico, albañil... porque la gente a veces no entiende que un trabajador tiene diferentes especialidades".
Sobre sus expectativas a futuro, Renata admitió que el contexto actual le genera incertidumbre. "Me gustaría ser médica, pero entiendo que la situación está complicada", expresó.
La adolescente estuvo acompañada por su madre, Leticia, docente de la Facultad de Medicina desde hace 23 años. Según indicó, percibe "800.000 pesos en mano, sin antigüedad", pese a trabajar 40 horas semanales.
"Gracias a Dios puedo dar clases, pero la dedicación exclusiva no me permite dedicarme a mi profesión como me gustaría. Tengo que tener varios trabajos para poder llegar a fin de mes", afirmó la mujer.
Además, valoró el acompañamiento social a la movilización, aunque reconoció sentir dudas respecto a posibles cambios. "No sé si tengo esperanza de que algo cambie o de que el gobierno tome nota de lo que está pasando", señaló.
"No estamos pidiendo nada extraño. No pedimos nada fuera de lo común", agregó la docente, quien también envió un mensaje directo a las autoridades nacionales.
"Si encuentran algo (irregularidades), que lo denuncien. Hablo por mí y por mis compañeros docentes y no docentes. Todos venimos a trabajar", manifestó.
Por último, concluyó: "Todos queremos que nuestros hijos, como yo pude estudiar, puedan estudiar. Quiero que los hijos de todos puedan estudiar. Es un orgullo para mí pertenecer a la UBA".
Otro testimonio
Durante la marcha universitaria, Crónica también dialogó con dos docentes de Podología de la UBA que participaron de la movilización para respaldar a estudiantes y profesores, y reclamar por la situación presupuestaria de la universidad pública.
Ante la consulta sobre las necesidades actuales de la UBA, Andrea respondió: "Todo. Lo primero es que nosotros somos los que estamos capacitando a los futuros egresados que van a salir y cobramos, la verdad, muy poquito".
"Los que estamos acá estamos básicamente más por vocación que por el sueldo", agregó la docente, quien además explicó que actualmente trabaja sin cobrar un salario.
"Ejerzo la profesión ad honorem todavía hasta que salga el presupuesto y pueda empezar a cobrar. Yo egresé en diciembre del año pasado y estoy desde febrero como docente", detalló.
En ese sentido, señaló que la situación se extiende desde hace años dentro de la facultad. "Sé que las chicas esperan bastante; hay gente que hace casi 10 años que está ad honorem", afirmó.
Consultada sobre las razones para continuar trabajando de manera gratuita, Andrea sostuvo: "Nos gusta lo que hacemos. Amamos lo que hacemos, amamos enseñar".
Además, relató el esfuerzo personal que implica sostener su actividad docente. "Soy mamá soltera de dos y venir acá implica un esfuerzo muy grande porque dependo de mi mamá para que me los cuide", expresó.
"Vengo de una familia de clase media, mi papá fue mecánico y mis padres luego estudiaron; soy segunda generación de universitarios", concluyó.
También brindó su testimonio Miriam, técnica podóloga y compañera de Andrea, quien remarcó la importancia de devolverle a la universidad pública lo recibido durante su formación.
"Es una manera de devolver a la universidad y a la sociedad lo que nos dio para que nosotros podamos ser hoy lo que somos", afirmó sobre quienes trabajan sin percibir un sueldo.
Asimismo, explicó que acceder a un cargo rentado suele demorar varios años. "Poder cobrar una renta lleva mucho tiempo; la mayoría de las compañeras acá no deben cobrar", aseguró.
Miriam también recordó sus orígenes y el sacrificio que implicó acceder a la educación superior. "Yo vengo de Santiago del Estero, del monte santiagueño, donde solo había una escuelita con techo de paja".
"Esto demuestra que los pobres sí llegamos a la universidad. En mi familia soy primera generación", destacó.
Por último, envió un mensaje al Gobierno nacional: "Que den el presupuesto, no solo a la universidad, sino a la salud y a todo. Basta de destruir".
"Veo que mi hijo ahora se va a ir afuera porque acá no tiene posibilidad, y eso te duele un montón", concluyó.

