Ganó la lotería con el dinero de una ONG y no puede reclamar el premio: "Es una pesadilla"
Tras escapar de una secta y vivir años en la indigencia, su inesperado golpe de suerte terminó en un calvario legal y personal que nunca imaginó enfrentar.
Las probabilidades de ganar la lotería son estadísticamente tan bajas que, para la mayoría de las personas, el azar se convierte en un evento único en la vida.
Sin embargo, lo que debería representar el fin de todas las preocupaciones económicas puede transformarse en una pelicula de terror cuando los obstáculos burocráticos impiden el acceso a ese premio soñado.
Esto es lo que sucedió: tras una travesía que incluyó su escape de una secta religiosa en Nigeria y una década de indigencia en Italia, un hombre logró un golpe de fortuna al ganar 500.000 euros.
No obstante, su estatus migratorio irregular y la traición de una persona de su confianza convirtieron su inesperada victoria en una angustiante pesadilla legal que puso en jaque su futuro y la seguridad.
Ganó 500.000 euros en la lotería y terminó en una disputa judicial:
La vida de Imagbe Ehizomwengie siempre estuvo marcada por la adversidad. Originario de Nigeria, este hombre de 36 años tuvo que huir de su país natal tras recibir una advertencia urgente de su madre: debía escapar para evitar convertirse en el sucesor de su padre, líder de una temida sociedad religiosa secreta.
Su travesía incluyó el cruce del desierto, un traumático secuestro en Libia y una peligrosa llegada a Europa por vía marítima. Durante una década, habitó en la provincia italiana de Ancona en situación irregular, enfrentando la indigencia ante la imposibilidad de obtener un empleo formal.
Sin embargo, el destino le tenía reservado un giro drástico. Con apenas cinco euros, donación de una ONG, compró un boleto de lotería. Lo impensable sucedió: el papel resultó ganador de un premio de 500.000 euros.
"No podía creerlo. Es increíble, pero es verdad. Es pura suerte. Incluso lloré", confesó en declaraciones al diario Il Resto del Carlino.
El problema comenzó días despúes. Al no poseer un permiso de residencia ni documentación válida, Ehizomwengie se vio imposibilitado para retirar el dinero directamente.
Desesperado, confió en un vecino para que oficiara como "ganador". La situación, inicialmente esperanzadora, se tornó sombría cuando el hombre comenzó a actuar como si fuera el dueño legítimo de la fortuna.
El conflicto escaló a tal nivel que otros miembros de la comunidad nigeriana y el primo del afectado tuvieron que intervenir para evitar una confrontación mayor.
Finalmente, tras intensas negociaciones, acordaron dividir el premio: 250.000 euros para cada uno. Con esa suma, adquirieron un negocio en Falconara llamado "Mama African", un proyecto que simbolizaba el futuro laboral de Ehizomwengie una vez regularizara su estatus.
Es fundamental señalar que estos premios no llegan intactos a las manos de los ganadores. En Italia, los premios de lotería están sujetos a una retención fiscal directa aplicada por el Estado en el momento del pago.
Para un premio de esta magnitud, se aplica una tasa del 20% sobre el importe que supere los 500 euros. Esto significa que el Estado retiene una parte considerable antes de que el ganador reciba el cheque, reduciendo significativamente la cifra final líquida disponible.
Afortunadamente, la historia tiene un final esperanzador. El Tribunal de Ancona lo reconoció como ciudadano italiano. "Hablé con mi abogado. Todo está bien ahora. Estoy feliz: gracias, Italia, me gusta estar aquí", concluyó, con la mirada puesta en un futuro.

