Golpe al bolsillo más sensible: los medicamentos de los jubilados aumentaron hasta un 483% interanual
La brutal suba de precios surgió de un relevamiento privado. Crónica, por su parte, habló con adultos mayores que contaron padecimientos producto de la estrechez económica. “Probé con medicación más barata y colapsé”, dijo consternada una mujer de 72 años.
Por Juan Bernardo Domínguez
@juanbjd
Se puede decir que el bolsillo de los jubilados es uno de los más flacos de la población. El haber mínimo está en $206.931,10 y ese es el monto que percibe casi el 65% de los titulares del régimen general previsional.
La inflación mensual fue de 4,2% en mayo último, menos de la mitad del 8,8% de abril, según informó el jueves pasado el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Para hallar un índice similar, hay que ir hasta enero de 2022, cuando la suba generalizada de precios fue de 3,9%.
En lo que va del 2024, acumula una variación de 71,9%, mientras que en la comparación interanual, el incremento alcanzó el 276,4%.
Ese último dato sirve para comparar el tremendo aumento de precios que registraron los medicamentos más consumidos por los jubilados, según un relevamiento privado al que accedió este martes crónica.com.ar. Fue elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Centro de Estudios Políticos para Personas Mayores (CEPPEMA) y la Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (ALGEC).
“Muy por encima del 276,4% de inflación interanual a mayo de 2024, el promedio de los 10 medicamentos que más aumentaron en el último año alcanza una suba interanual del 427%”, se indica en el reporte del relevamiento, titulado “Informe sobre los medicamentos más consumidos por las personas mayores en Argentina”.
En el reporte se completó: “Por encima del promedio, encontramos subas interanuales del 483% para Daflon 500 (mg) y del 476% para Trastocir”.
El primero, que pasó de costar de $841,84 en mayo de 2023 a $ 5.587,53 el mes pasado, es un fármaco venotónico utilizado para aumentar la tonicidad de las venas y también un vasculoprotector consumido para potenciar la resistencia de los pequeños vasos sanguíneos.
El segundo, que en el mismo período subió de $5.607,30 a $32.314,94, es utilizado para el tratamiento de trastornos vasculares periféricos, como la claudicación intermitente de miembros inferiores y arteriopatías.
¿Cómo fue la variación de precios de los medicamentos con cobertura de PAMI?En ese contexto, los precios con cobertura de PAMI resultan un elemento fundamental para el cuidado de los ingresos de los jubilados.
Esa obra social tiene una cobertura que alcanza a más de cinco millones de personas, de las cuales más del 90% tienen 60 años o más. Si se toma en cuenta que en Argentina hay cerca de siete millones y medio de adultos mayores, el PAMI alcanza al 60% de la población mayor del país.
Con un incremento menor de precios que el de los medicamentos de venta al público en general, el aumento acumulado desde noviembre pasado para la canasta del PAMI fue fuerte.
Pero, en el contexto general altamente inflacionario, la cobertura de esa obra social “representó un elemento fundamental para el cuidado de los ingresos de las personas mayores afiliadas”, se destacó en el informe.
En noviembre pasado los precios con cobertura de PAMI ajustaron un 14,5%; en diciembre, 15,6%; y en enero, 33,8%; mientras que en febrero mantuvieron su valor, en marzo subieron un 19,4%; en abril, un 16%; y en mayo, 16,6%. Es decir que acumularon en ese período un total de 115,9% de aumento.
“En noviembre los precios de venta al público registraron una inflación del 25,7%, mientras que los precios con cobertura de PAMI aumentaron en un 14,5%; y en el mes de diciembre, mientras que los precios de venta al público sufrieron un aumento fenomenal del 40,9%, los precios con cobertura de PAMI aumentaron en un 15,6%”, se diferenció en el reporte.
Nora Biaggio es una docente jubilada de 72 años. La mujer padece la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), hipertensión arterial y una arritmia cardíaca. Está afiliada al Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA).
“La cobertura no mitiga mucho el alto costo de cualquier medicamento crónico, que está arriba de los $20.000”, dijo Biaggio en diálogo con crónica.com.ar. La mujer indicó que el costo de los remedios que debe tomar demanda el 35% de su ingreso en concepto de jubilación.
Biaggio contó que, producto de la estrechez económica, atravesó “una situación extrema” hace un mes. “Probé con medicación más barata y colapsé”, dijo consternada.
La docente jubilada completó: “Tenía la presión por las nubes y una arritmia muy manifiesta. Se me salía el corazón producto de haber pedido que me recetaran medicamentos más baratos”.
“Ahora estoy con los medicamentos anteriores y no tengo esos problemas. Son varios fármacos los que debo tomar diariamente, no es sólo una pastillita”, finalizó.
Otro duro testimonio: “Tomo jugo de remolacha cuando tengo tos porque un frasquito de expectorante cuesta $12.500”María Alicia García es una jubilada de 79 años y vive en la provincia de Mendoza. “Yo aporté durante 48 años por el trabajo de enfermera que tenía y poseo una obra social de Capital Federal, que acá no me cubre. Tuve Covid-19 y padezco sus consecuencias. Me atiendo en un hospital público y trato de conseguir la medicación como puedo”, contó a este medio.
García lamentó que “cualquier remedio" valga "más de $10.000” y comentó que debe afrontar ese tipo de gastos con su tarjeta de crédito.
“Me la rebusco los días de oferta con medicamentos genéricos. Tomo tres por día: un protector gástrico, un remedio cardíaco y un antihipertensivo. Pero tengo que sumar té de yuyos para el estómago como boldo y manzanilla”, dijo la mujer.
Por último, manifestó: “Yo no tomo jarabe para la tos. Corto remolacha y tomo su jugo con azúcar. Es una receta que me dio mi madre cuando era chiquita. Retrocedimos en el tiempo. Un frasquito de expectorante, hace dos meses, me lo quisieron cobrar $12.500”.

