"Hace más ruido un hombre gritando que cien mil que están callados", José de San Martín
Se trata de una de las frases más impactantes que se atribuyeron al prócer argentino en contra de la pasividad que pueden tener las personas.
Dentro de la historia argentina quedaron marcadas miles de frases y acontecimientos que se atribuyen a grandes personalidades cuando se analiza cómo actúa la sociedad en determinadas situaciones.
La frase "hace más ruido un hombre gritando que cien mil que están callados" es una de las reflexiones más profundas que fueron atribuidas históricamente a José de San Martín, en el que exponía la peligrosidad de ser pasivos ante situaciones injustas.
Con estas palabras busca que los habitantes de la Nación busquen todas las formas posibles para que sus ideas puedan imponerse por sobre las demás demostrando que haciendo ruido pueden llamar más la atención.
El origen de esta frase
La adjudicación de esta frase hacia San Martín no tiene una fecha específica, carta o documento histórico que pueda transformarlo automáticamente en el autor de estas palabras. Sin embargo, destacan que se trató de parte de su repertorio oral y pensamiento.
Qué significa esta frase
"Hace más ruido un hombre gritando que cien mil que están callados" apunta a que una minoría con convicción tiene más facilidad para llamar la atención y lograr sus cometidos a diferencia de las mayorías que se mantienen en silencio y son ignorados.
Puede ser considerado como una crítica ante la pasividad de las personas con el objetivo de conseguir una defensa férrea de las ideas que desean expresar, por tal motivo, los ciudadanos deben tener un compromiso activo con las causas justas para no callar ante las injusticias.
Quién fue José de San Martín
José de San Martín fue uno de los militares y políticos más influyentes en la liberación de Argentina, Chile y Perú tras su formación militar en España y el regreso a Buenos Aires en 1812.
Fue el artífice del histórico Cruce de los Andes en 1817, que permitió las victorias en las batallas de Chacabuco y Maipú para la liberación del territorio chileno. Tras su objetivo independentista, se exilió en Francia hasta su muerte el 17 de agosto de 1850.

