Hantavirus: murió una nena de 10 años en la provincia de Buenos Aires
Es la cuarta víctima registrada en lo que va del año en territorio bonaerense. Cuáles son las medidas de prevención.
Las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires confirmaron el fallecimiento de una niña de 10 años por hantavirus en el partido de General Belgrano. Es la cuarta víctima registrada en territorio bonaerense en lo que va del 2026, lo que generó la activación inmediata de los protocolos de control regional.
El diagnóstico fue ratificado tras la intervención del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA), que coordina la vigilancia epidemiológica junto al Ministerio de Salud provincial.
Ante este escenario, el Gobierno Municipal inició el protocolo de bloqueo sanitario, que incluye desratización, fumigación y el seguimiento estricto de los contactos estrechos de la menor para descartar nuevos contagios.
Hantavirus: qué es y cómo se transmiteEl hantavirus es una enfermedad transmitida de animales a seres humanos. Es portado por roedores silvestres, conocidos comúnmente como "ratones colilargos". La infección en humanos se produce de forma accidental al entrar en contacto con secreciones del animal.
La vía de transmisión predominante es la inhalación de aerosoles. Este proceso ocurre cuando la saliva, orina o heces del roedor se secan y se mezclan con el polvo ambiental; al ser removidos en lugares cerrados o con poca ventilación, las partículas virales ingresan al sistema respiratorio de la persona.
En Argentina, la manifestación clínica más recurrente es el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH). Este cuadro se caracteriza por una fase inicial de fiebre, dolores musculares y síntomas gastrointestinales, que evoluciona rápidamente hacia una insuficiencia respiratoria aguda e hipotensión, presentando un pronóstico de alta gravedad.
La letalidad de esta enfermedad en el país muestra cifras preocupantes. Durante el año 2025, se notificaron 77 casos confirmados con 23 fallecimientos, lo que establece una tasa de mortalidad del 29,8%. Esta cifra supera los promedios registrados entre 2019 y 2024, donde la letalidad oscilaba entre el 10% y el 32% dependiendo de la región.
Las estadísticas epidemiológicas revelan una marcada estacionalidad en la aparición de infecciones. El mayor riesgo se concentra entre los meses de septiembre y abril, con un pico de actividad entre noviembre y enero. Este incremento coincide con el aumento de la circulación de roedores y la mayor exposición humana durante tareas rurales o actividades recreativas al aire libre.
En la provincia de Buenos Aires, el caso de General Belgrano se suma a una serie de eventos fatales registrados recientemente en las localidades de Mar del Plata, San Andrés de Giles y Chacabuco.
Debido a que no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico para combatir el hantavirus, la estrategia de las autoridades se centra exclusivamente en la prevención y el saneamiento ambiental. El manejo médico actual es de soporte, enfocado en asistir las funciones respiratorias y hemodinámicas del paciente en unidades de cuidados intensivos.
Las recomendaciones oficiales para la población incluyen ventilar ambientes cerrados por al menos 30 minutos antes de ingresar, utilizar barbijos N95 en depósitos o galpones y realizar la limpieza de superficies con una solución de agua y lavandina (cloro). Asimismo, se aconseja mantener el pasto corto y los depósitos de leña alejados de las viviendas para reducir el hábitat de los roedores.

