Insólito: una abogada deberá pagarle a su clienta una suma millonaria por "mala praxis"
El profesional del derecho omitió actuar dentro del plazo legal en un reclamo por un accidente de tránsito, lo que frustró el cobro de una reparación económica.
Una abogada deberá pagarle más de tres millones de pesos a su clienta luego de que omitiera actuar dentro del plazo legal en un reclamo por un accidente de tránsito, lo que frustró el cobro de la reparación histórica.
La mujer había sufrido el siniestro en 2017 y en ese entonces contrató a la letrada para que llevara adelante el juicio, a fin de obtener la indemnización que entendía le correspondía por los daños y perjuicios sufridos.
En ese marco, la profesional inició el proceso judicial, pero luego no activó el expediente ni realizó los pasos necesarios para que avanzara. Ante esa falta de impulso, un juzgado nacional en lo Civil declaró la caducidad de instancia y el caso quedó cerrado, sin que la clienta pudiera obtener una reparación económica.
Desde entonces, la víctima del accidente demandó a su abogada y la jueza consideró probado que hubo un incumplimiento profesional. Por eso condenó a la letrada a pagarle una indemnización de más de $3 millones con intereses.
De acuerdo con la demanda, la falta de diligencia de la abogada derivó en que en 2020 el juzgado decretó la caducidad. Pese a los reiterados intentos para comunicarse con su abogada, esta nunca respondió ni renunció formalmente al patrocinio, abandonando el caso sin aviso. Recién en 2023, al consultar con un nuevo abogado, descubrió que su causa había quedado archivada y que, además, ya había prescrito el derecho a iniciar una nueva presentación.
La clienta había argumentado que cuando se enteró de la caducidad de su expediente ya no era posible iniciar otro juicio, porque había transcurrido el plazo legal desde la fecha del accidente (prescripción). Sostuvo que, por la falta de acción de su abogada, perdió la oportunidad de acceder a una indemnización e incluso de reclamar un monto mayor si se hubieran producido más pruebas en el proceso.
El juzgado determinó que la responsabilidad recaía exclusivamente en la abogada por no cumplir con las obligaciones de su mandato. La sentencia desestimó la demanda contra una segunda apoderada, y fijó el monto de la indemnización tomando en cuenta era muy probable la chance de obtener un resultado favorable en la causa por el accidente.

