Marixa Balli habló de las dificultades que afronta como emprendedora: “Las leyes de trabajo son a favor de los chorros”
La ex vedette se refirió a los desafíos y riesgos de tener un negocio en la Argentina y brindó detalles de su faceta como empresaria.
Marixa Balli cambió las marquesinas de teatro y las plumas por la industria textil allá por 2005. Desde entonces, tuvo un exitoso comercio en la feria de La Salada y ahora se encuentra al mando de un local en el barrio de Flores. Pese a su trayectoria en el rubro, la intérprete del hit “Cachaca” explicó los elevados costos a los que debe hacer frente para mantener a sus empleados y a su negocio a flote.
“Estoy muy dedicada a este laburo, como cuando estuve en La Salada”, contó la exvedette en un móvil con LAM. Ella misma se encarga de comprar los materiales y de pensar los diseños para Xurama, su local ubicado en la zona comercial conocida como avenida Avellaneda.
“En el local soy una más, trabajamos todas a la par. Y en la fábrica me siento con el modelista, hago los dibujos y me súper interpretan sin haber estudiado diseño de calzado”, reveló.
Luego se refirió a los desafíos que enfrenta como emprendedora en la Argentina y el difícil momento que le tocó atravesar con la pandemia: “Fue terrible para todos hasta que pude conseguir el permiso para salir y vender online me fue genial. Todo el mundo compraba”.
Sin embargo, reveló que sufrió problemas para sostener intacta su plantilla de empleados. “Mantuve todo, pero el que se quiso autodespedir obviamente me hizo juicio. Lo hicieron en muchos locales, la gente quiere que la contrates para cagarte, para hacerte juicio. Por eso no hay laburo en Argentina, porque las leyes están muy mal”, afirmó.
Marixa confesó que para atender su negocio necesita más empleados pero no se anima a contratar. “Cada vez que ves un empleado, te preguntás cuando te va a costar de juicio. Es patético. Acá es todo a favor para los chorros, para los delincuentes y para el empleado que viene a laburar un par de meses para cagarte”.
La empresaria continuó su descargo y brindó un ejemplo de lo que tuvo que enfrentar: “Tuve una chica venezolana dos meses en blanco, se me fue 15 días de vacaciones, llegó y me hizo juicio. Los abogados se pusieron de acuerdo y me cagó completamente, como siempre. Ahora tengo un buen equipo de abogados”, señaló.
Pese al mal momento, Marixa aseguró que tiene “buenos empleados” pero que se confundió al dar todo. “Pasa que por un mango te matan, y llega diciembre y se vuelven locos, porque quieren plata. Es lamentablemente, decí que todos los días encuentro gente que quiere laburar”, remarcó.
“Si cambiaran las leyes, tendría todos los empleados en blanco”, prometió. Y agregó que imagina un futuro lejos de Argentina. “Tengo nacionalidad italiana y tengo pensado irme. Mientras mi madre esté conmigo, y espero que sea por muchos años, es lo único que me retiene en este país. Después, no tengo más ganas”.
Sobre las razones por las que elegiría emigrar dijo: “Acá hay mucha falta de respeto, estamos acostumbrados a que te garquen constantemente. Quiero calidad de vida, salir a la calle y que no te afanen el celular”, reflexionó. “Tengo un auto para la vida y otro para el trabajo. ¿Está bien tener alhajas y no poder usarlas?”, se quejó.

