DOLOR

Murió Fernando Gayoso, histórico entrenador de arqueros de Boca

El entrenador de guardametas, de 55 años, luchaba contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) diagnosticada en 2024.

El fútbol argentino y sobre todo el mundo de Boca Juniors se encuentra de luto tras conocerse la noticia de la muerte de Fernando Gayoso (55), histórico entrenador de arqueros del "xeneize".

Tras una larga lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), el actual coordinador de guardametas de las Inferiores de Boca y hombre muy querido en el "club de la Ribera" falleció este martes.

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La noticia fue brindada por su hijo, Franco, quien le dedicó un emotivo mensaje en redes sociales: "Se fue una leyenda, alguien que me enseñó todo en esta vida, que luchó con toda su alma, contra todo, y, sobre todo, contra esta enfermedad. Sufriste muchísimo y aun así seguiste en pie de guerra. Siempre dije que fuiste, sos y serás mi ídolo, mi ejemplo a seguir. Nuestro apellido va a quedar en la historia por tus logros".

Gayoso, quien supo convertirse en una pieza clave de Boca en múltiples tandas de penales gracias a su visión en las definiciones, había comunicado su diagnóstico de ELA en 2024, una enfermedad neurológica degenerativa que afecta las neuronas motoras, responsables de controlar movimientos voluntarios como caminar, hablar, mover los brazos o respirar.

Alejamiento de los campos

Gayoso fue un ex integrante del cuerpo técnico de Miguel Ángel Russo, responsable de su regreso al club en 2020 tras trabajar junto a Rodolfo Arruabarrena y un posterior paso por Racing, Gayoso debió alejarse de las prácticas cotidianas en el último tiempo debido al avance de la enfermedad, pero continuó vinculado a Boca como coordinador de arqueros juveniles.

"Quiero enfrentar esta enfermedad de una manera distinta y dejar una huella", dijo en algún momento. El exarquero del ascenso, que luego se convirtió en un emblema del "Xeneize" como formador y entrenador al potenciar a goleros de la talla de Agustín Orión, Agustín Rossi y Sergio Romero sostuvo ese espíritu hasta el final.

Más allá de los resultados y de los títulos, en Boca y en el fútbol argentino quedará el recuerdo de un profesional apasionado, respetado y profundamente querido por quienes compartieron el día a día con él.


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