TENÍA 83 AÑOS

Murió Jorge Bergés, ex médico policial condenado por delitos de lesa humanidad

Fue uno de los represores más emblemáticos de la última dictadura militar, ya que participó en torturas y partos clandestinos.

La dictadura militar que tuvo lugar entre 1976 y 1983 representó uno de los momentos más oscuros de la historia del país y en las últimas horas murió Jorge Bergés, un ex médico de la Policía bonaerense que fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos en aquella época.

Bergés fue uno de los represores más emblemáticos del terrorismo de Estado, ya que participó en torturas y partos clandestinos.

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Durante el juicio en su contra, algunos sobrevivientes lo señalaron como responsable directo de torturas y de partos clandestinos en centros ilegales de detención, donde bebés nacidos en cautiverio fueron luego apropiados.

¿Quién fue Jorge Bergés?

Bergés nació en el partido de Avellaneda en 1942 e integró la estructura represiva de la Policía bonaerense durante los años más crudos del terrorismo de Estado, de hecho, su nombre aparece asociado al "Pozo de Banfield" y a otros centros clandestinos, donde no solo asistía partos de mujeres secuestradas sino que también supervisaba sesiones de tormento.

Entre los testimonios más duros figura el de la profesora universitaria Adriana Calvo, quien lo reconoció como el médico que la obligó dar a luz en un auto en movimiento, le arrancó la placenta de un tirón y la obligó a limpiar la escena del parto. También relató otros nacimientos clandestinos ocurridos en condiciones inhumanas, cuyos bebés continúan desaparecidos.

Además, Bergés fue señalado por su participación directa en torturas a detenidos políticos, entre ellos el periodista Jacobo Timerman, y por su rol en la apropiación sistemática de hijos e hijas de personas desaparecidas.

En 2004 fue condenado junto al ex comisario Miguel Etchecolatz por la apropiación y supresión de identidad de Carmen Gallo Sanz, una hija de desaparecidos nacida en cautiverio. En ese juicio se sentó un precedente histórico: por primera vez se condenó a represores que no habían sido apropiadores directos, pero sí engranajes clave del plan criminal.

Finalmente y con el paso del tiempo, el represor acumuló imputaciones por privación ilegal de la libertad, tormentos y delitos vinculados al robo de bebés. Con la reapertura de las causas tras la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, volvió a prisión y recibió una condena a prisión perpetua.

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