Ola polar: ¿Cuál es el riesgo de ducharse con agua muy caliente?
En días de mucho frío, bañarse con agua muy caliente para recuperar temperatura corporal es una tentación, pero los expertos lo desaconsejan porque puede traer perjuicios al organismo.
La ola polar que atraviesa la Argentina provoca ganas de ducharse con agua muy caliente para mantener el cuerpo con una temperatura equilibrada, aunque esto puede terminar con un efecto inverso al buscado.
Los expertos sostienen que esta práctica puede resultar dañina para el organismo, especialmente para el cabello y la piel, por lo cual desaconsejan llevarla adelante a pesar de la tentación que surge por el frío.
"Todas las noticias de Crónica, en vivo"Según la Clínica Dermatológica Internacional, el agua muy caliente puede causar un efecto de envejecimiento en el cuerpo, ya que “el agua muy caliente reseca la piel”, además, el uso de agua fría también puede ser perjudicial porque "puede resultar agresiva especialmente en pieles sensibles". De hecho, la temperatura recomendada para la piel oscila entre los 28 y 30 °C y para el cabello de 37,7 °C.
Ola polar: ¿Conviene bañarse con agua muy caliente?Sobre el tema, la dermatóloga Shari Marchbein, sostuvo que "cualquier infección cutánea puede empeorar con una ducha de agua muy caliente", además explicó que "elimina el sebo de la piel, así como las grasas y los aceites necesarios para mantener a la piel en perfecto estado y en su lugar la deshidratan".
Pero no solo deben tener precaución aquellas personas con algún tipo de problema en la piel, ya que pasar períodos prolongados de tiempo bajo la ducha hirviendo puede tener efectos perjudiciales no solo para la dermis, también para el cabello.
Evidentemente, si sufre de dermatitis atópica y el agua está demasiado caliente, solo puede ir a peor, y también ocurre con enfermedades como la psoriasis, el acné o el síndrome de la piel rosácea. De igual forma, si tiene una piel excesivamente seca, también corre el riesgo de que la ducha haga empeorar su estado. La razón es que el agua, si se encuentra a altas temperaturas, destruye la barrera cutánea que protege a la piel.
"Una barrera cutánea deteriorada es la principal causa de piel seca, así como también la eliminación de las grasas saludables que hay en la parte superior de la dermis, compuestas de colesterol, ácidos grasos y ceramidas, esenciales para mantener una buena salud dermatológica", sostiene Marchbein.
"Y es precisamente tener la piel seca lo que hace que la capa protectora de lípidos sea incapaz de guardar la humedad y mantener a las bacterias u otros agentes irritantes fuera de tu alcance", agregó la especialista. Si le falta humedad, lo mejor es que opte por baños de agua más templada, ya que si mantienes esta rutina de forma frecuente se te pueden presentar otros problemas de salud, como eccemas o el síndrome de la piel rosada.
Duchas calientes: ¿Qué pasa si tiene la piel sana?Aunque no tenga ninguna afección relacionada con la piel, una ducha de agua caliente también puede resultar muy perjudicial para la misma, ya que barre todos los aceites naturales y beneficiosos de la dermis. "La moderación es clave cuando te duchas con el agua muy caliente", aseguró Dhaval Bhanusali, experto dermatólogo de Nueva York.
Además, es en invierno cuando más riesgo corremos de dañar a la epidermis: "Todos somos más propensos a tener piel seca y sensación de picazón a medida que bajan los niveles de humedad y subimos la temperatura al agua", reconoció el experto. "Además, el aire caliente y seco de los radiadores también extrae la humedad de nuestra piel".
¿Qué ocurre con el pelo al tomar duchas muy calientes?En tanto, al igual que el agua muy caliente, elimina los aceites beneficiosos y las grasas saludables que protegen la piel, repiten el efecto con el cabello. Además, impide el crecimiento del cabello, razón de que te crezca más lento en invierno o que se te caiga más veces con los cambios de estación. "El agua a altas temperaturas puede ser demasiado agresiva para el pelo, así como que puede evitar que el champú o el acondicionador enjuaguen, lo que afectará a su calidad y textura".
"En definitiva, lo mejor que puedes hacer es no abusar de las duchas de agua durante un tiempo demasiado largo. Si lo haces rápido, minimizarás los daños. Y no solo eso, también ganarás en calidad de vida y conseguirás rebajar la factura del gas, que por estas épocas no tiene pinta de que sea muy baja", finalizó el experto.

